Prisioneros del pasado, de Patricia Faur, propone que dejemos de leer el ayer como destino, que nos liberemos de calificaciones y clasificaciones que nos atrapan, encierran y estigmatizan. La autora ilumina la cita de Jean-Paul “Lo importante no es lo que han hecho de nosotros, sino lo que hacemos con lo que han hecho de nosotros” y, a partir de su experiencia como te-rapeuta explica cómo, aunque provengamos de familias tóxicas, en las que hubo abandonos, descuidos, violencia, locura o abusos hacia los hijos, o secretos profundos y considerables, es posible reescribir la historia personal. No se puede cambiar esa historia, pero sí se puede cambiar la forma de percibirla y de contarla; dejar atrás las peleas estériles que nos anclan en el lugar de niños sufrientes nos da la posibilidad de construir una vida llena de amor y de ser artífices de nuestro destino. Lo mismo sucede con las rupturas si sufrimos en una relación y nos cuesta ponerle fin o no podemos superar un abandono, salir del lugar de la víctima nos ayudará a hacer el duelo, a comprender y a darnos una nueva oportunidad. De ese modo lograremos hacer algo bello con “lo que hicieron de nosotros”. Un verdadero desafío vital. Las heridas infantiles no son un destino
Interesante libro que ayuda a entender algunos comportamientos inconscientes que tenemos y nos llevan a que las historias se repitan sin entender el porqué. También habla del victimismo, cómo algunas personas se encuentran cómodas en su papel de víctimas y eso les valida para manipular a los demás. En definitiva, abre ventanas para conocerte y posibilita que trabajes en mejorar y ser feliz.
Prácticamente subrayé el libro completo. Escribe con una claridad impresionante sobre temas re complejos y lo hace de una manera en la que cualquiera puede entender las ideas y los conceptos, aunque no fuera especialista en psicología. Los breves ejemplos de casos reales son super acertados.
El libro es excelente, una caricia al alma demostrando entendimiento total de los traumas infantiles y sus consecuencias. Me ayudó a reconocer cómo mis heridas infantiles afectaron mi presente.
"Tu vida es el relato que contás de tu vida"
Está muy bueno para hacer instrospección de nosotros mismos. Realmente me ayudó a cambiar mi vida, mis decisiones y mi manera de ver el mundo. Lo recomiendo.