Alejandro Pedregosa (Granada, Espanha, 1974) Escritor e poeta espanhol, estudou Filologia Hispânica e Teoria da Literatura na Universidade de Granada. Com o seu primeiro livro, Paisaje Quebrado, publicado em 2004, recebeu o «Premio de Novela Corta José Saramago». Atualmente conta com uma obra já vasta e assaz premiada, tendo-lhe sido atribuído em 2018 o «Premio de la Crítica Andaluza» para narrativa breve pela publicação de Ou. Em outubro desse ano fez uma residência literária em Óbidos, ao abrigo da parceria entre a Cidade Literária de Granada e a de Óbidos, com o objetivo de promover a internacionalização e o intercâmbio dos escritores das respetivas cidades. A par da sua atividade como escritor, ministra cursos de escrita criativa e colabora habitualmente em jornais como o Ideal, El Correo ou El Diario Vasco.
Título: Comadrejas Autor: Alejandro Pedregosa Editorial: Cuatro lunas (Kalandraka)
Conocí Kalandraka y a Alejandro Pedregosa por el mismo motivo: la poesía infantil y el Premio Internacional Ciudad de Orihuela de Poesía para Niñas y Niños, que Alejandro ganó en 2020 con su libro Álbum de familia, que reseñé hace tiempo https://jorgepozosoriano.com/2022/09/...
Después de leer este libro, tengo la misma sensación tanto para la editorial como para el autor: ambos son mucho más que eso, y digo esto consciente de que “eso” es ya muchísimo, pero, sí, los dos son mucho más.
Kalandraka es uno de esos sellos con los que siempre se acierta. Cuidadosos, cercanos, serios, con un catálogo impresionante y unas ediciones para enamorarse. Sí es cierto que el catálogo infantil es el más extenso y que es una maravilla, pero también cuentan con otros sellos y otras colecciones en las que se alejan de ese público y nos regalan a los adultos joyas como esta que hoy os traigo.
Y aquí es donde hablo de Alejandro Pedregosa, que es, por lo que he comprobado, un autor todoterreno que te escribe un poemario infantil precioso, semblanzas sobre figuras como María Moliner o como Carmen de Burgos o este novelón que es de lo mejor que he leído este año.
Comadrejas es una novela ambientada en ese episodio tan atroz de nuestra historia reciente, la II Guerra Mundial, y los escenarios pasan por esos campos de concentración que siguen dando escalofríos y, en la distancia, un pueblo andaluz que tampoco pasa por su mejor momento. Dolor. Incomprensión. Maldad. Barbarie. Y, al mismo tiempo, esperanza, amor, humanidad y memoria. Porque es un libro duro, hiriente, de esos que acaban dejándote un sabor amargo al pensar en que lo que cuenta no es ficción, sino que ocurrió, no hace tanto tiempo, no tan lejos; pero, a la vez, es una historia donde poder anclar durante un tiempo y saborear la belleza que, a pesar de todo, se respira a lo largo de sus páginas. Aquí cobran especial importancia los personajes porque, rodeados de esos animales que no dudaron en hacer el mal de las formas más deshumanizadas, también existe Juana, también existen Jules y Marcel y también hay otros cuyos nombres no daré por no arruinaros la historia, pero que son quienes te ayudan a no perder del todo la fe en la bondad humana.
Es una novela escrita por un buen poeta, y eso (nunca me cansaré de decirlo) es sinónimo de novela bien escrita, cuidada, acertada en el lenguaje, rigurosa con la belleza al ser escrita.
Todo eso es “Comadrejas”, un abrazo a la memoria, a la bondad y al amor en un momento negro y descarnado. Un homenaje a todas las víctimas del nazismo. Una obra de justicia para quienes no la tuvieron. Un libro sobre la ilusión y la esperanza, esas cuerdas a las que agarrarse en los peores momentos.
Leedla. Lloradla. Disfrutadla. Podéis creerme, es una novela excepcional.
Lo que más me ha gustado: podría decir tantas cosas… pero creo que voy a quedarme con Juana. Qué personaje más abrumadoramente precioso.
Lo que menos me ha gustado: como me pasa con estas historias, pensar en que todo lo que cuenta fue verdad.
“Me digo que acaso sea eso el optimismo. Disfrazar la realidad para ponerla siempre de tu lado”. Alejandro Pedregosa
la historia me ha interesado muchísimo (podría haber leído otras 300 páginas más y me habrían tenido enganchado igualmente) y la narración me ha parecido también muy buena así que felicidades eres perfecto
Tres historias entrelazadas: Jules, Marcel y La Churra. Muy distintas. La primera es una narración clásica de campos de concentración, al estilo de Primo Levi o Solzhenitszyn. La segunda, buenísima, la historia de Juana, con aires de García Márquez. Solo esa parte ya merece leerse todo el libro. La tercera, aventura, escapar de la cárcel. La suma, una novela magnífica, que, con una mayor publicidad sería uno de los libros del año.
Un libro crudo y demoledor que abre una pequeña ventana a cómo fueron los campos de concentración nazis.
Dividida en tres partes, el autor narra la historia de tres personajes relacionados entre sí y, con mucho mérito, consigue adaptar el estilo literario a cada uno de ellos para transmitir mayor veracidad.
Entre sus puntos fuertes destaco su capacidad para transmitir la dureza de los campos sin caer en el regocijo, sin añadir páginas de más cargadas de sufrimiento innecesario. Al contrario, logra dejarte con un nudo en la garganta en poco más de dos párrafos.
Además, se hace súper fácil de leer, haciendo que a cada página quieras saber cómo continúan las historias.
No le doy la puntuación completa porque no es un libro que me haya marcado en exceso, no lo consideraría una obra maestra, pero me parece muy buen libro.
El libro ha empezado muy bien, la primera parte me ha gustado mucho.
A medida que avanzaba me he ido desconectado. La segunda parte me ha costado mucho y la tercera algo mejor pero me espera más.
Otro libro más que trata de un campo de concentración alemán, siento que no me ha aportado nada. Me esperaba más hincapié en el paso de los españoles por los campos de concentración en alemania y no historias tan individuales.
Lo primero que debo decir es que conocí al autor en un encuentro con lectores sin haber leído la obra (pensaba que era una presentación). Solo habían transcurrido cinco minutos de charla cuando supe que debía leer la novela, no solo por lo que Pedregosa contaba acerca del proceso de documentación, sino por las preguntas de quienes sí la habían leído.
Premisa y estructura narrativa Comadrejas transcurre en dos espacios y tiempos marcadamente contrastantes: un campo de concentración nazi en Mauthausen y una localidad andaluza en la posguerra. La historia gira en torno a tres protagonistas —Jules, Marcel y Juana— cuyas voces dan forma a la narración en tres secciones estructuradas como una epopeya, una elegía y una fábula, a modo de biombo que se va desplegando gradualmente.
Tres voces, tres géneros Pedregosa otorga a cada protagonista su propio espacio narrativo: de esta manera, la novela adquiere una polifonía enriquecida por la diversidad de tonos, ritmos y perspectivas. Esta estructuración en tres géneros clásicos funciona como un homenaje al arte narrativo y al lector: epopeya, con su carga heroica; elegía, cargada de emoción contenida y dolor que por momentos recuerda a Delibes (‘El camino‘, ‘Los santos inocentes‘); y fábula, con su capacidad simbólica y reflexiva.
Prosa: cuidada, poética y profundamente emocional La prosa de Comadrejas destaca por una belleza estilística que incluso roza el lirismo. Madura, cuidada y delicada pero poderosa, que lleva al lector de la mano incluso por los recovecos más duros de la memoria histórica .
Metáforas y simbolismo El título Comadrejas se revela como una metáfora rica y deliberada. La “comadreja” es vista como un ser pequeño, oculto, ágil, “retraído que habita en los límites del bosque” y debe sobrevivir frente a depredadores —una figura que representa a los protagonistas marginales, especialmente homosexuales, en un momento histórico brutal.
Memoria, silencio y reescritura histórica El propio autor lo señala, fue un viaje “perturbador a los oscuros sótanos de la memoria”, una experiencia que cambió al autor y que también conmueve profundamente al lector.
Impacto emocional El estilo narrativo no es solo estético, sino también profundamente emocional. La clave está en lo que evoca: dolor, memoria, humanidad. Un triptico al más puro estilo bosquiano que hiela la piel del lector al mismo tiempo que le hace hervir la sangre.
Conclusión El estilo narrativo de Comadrejas se caracteriza por:
Multiplicidad de voces: tres narradores distintos, tres géneros —epopeya, elegía y fábula— entrelazados. Prosa poética y cuidada, potente incluso en su delicadeza. Riqueza simbólica: la metáfora de la comadreja resuena como símbolo de resistencia marginal. Potente carga emocional y ética: recupera voces silenciadas y obliga al lector a confrontar la historia. Estructura clásica y moderna a la vez: homenaje a la grandeza literaria desde una historia humana y específica.
Es un libro muy lírico. Transcurre en el campo de concentración de Mauthausen. Cuenta los horrores fijándose en los detalles del día a día y como a pesar de todo hay esperanza. Jules (escritor)sobrevive porque tiene un objetivo volver a encontrarse con su pareja Marcel. Juana la Churra, madre de leche con sus recuerdos nos cuenta la historia de Julen su hijo francés.
Grandiosa historia de tres personas que se entrelazan. Conocer a través de la ficción una realidad y parte de ka historia de republicanos españoles y de los homosexual en los campos de concentración
Escrito de forma sencillo, te introduce en el micromundo de las miserias y las bondades humanas en el campo de concentración e Mauthausen. Muy interesante.
Comadrejas. Una historia sobre homosexuales en los campos de concentración nazis. Personas que después de pasar un infierno, siguieron sin apoyo, ni ayuda, ni reconocimiento, porque la homosexualidad era delito en toda Europa. Una historia de amor. Una historia sobre los que siempre pierden. Y sin embargo, un libro precioso, luminoso, esperanzador. Maravilloso. Buscaré la obra de Alejandro Pedregosa y la leeré entera. No es tan fácil escribir como lo hace este hombre. Se lo recomiendo a todo el mundo.