Otra de estas lecturas compartidas padre e hija. No había leído nada de ese cómic que fue un besteller en Francia cuando era la publicación más leída de la revista Spirou y que, como siempre, pasó por nuestro país vendiendo muchos menos ejemplares, pero mi hija quiso llevárselo y... ¡Vaya sopresa! Un mundo postapocalíptico donde los niños se despiertan una mañana y no hay ni un adulto. En este cómic no sólo se nos presenta a los personajes, si no que se introducen temas como el liderazgo, la añoranza, la capacidad de adaptación, la soledad... Recomendado a partir de nueve años, pues tiene momentos muy potentes que pueden dejar ko a los niños más impresionables. El guión transita el thriller, la novela psicológica, el relato de terror, y las ilustraciones, que siguen un poco el patrón de la línea clara pero sin atarse a ella, se mueven entre el costumbrismo y el gore. No huye temas polémicos como la delincuencia en menores, el bullying, el maltrato infantil, la pederastia, las adicciones, la falta de atención, la necesidad de culturizarnos (la bendita pero tan denostada ansia por saber), la necesidad de creer en los avances científicos, todo dentro de un cómic que atrapa desde la primera página y cada vez te ofrece más hasta llegar a un final muy prometedor con el que se cierra un arco agumental y se promete otro arco de mayor calado.
Recomendable para niños y padres. Una invitación a la lectura de calidad.