Stéfano: leído 2011.
Una fantástica obra de teatro que no muestra, con las características propias del grotesco criollo, una sociedad sufriente y descarnada.
A través de la vida diaria de una familia, como es la de Stéfano, vemos las angustias, los dolores, el dramatismo, los fugaces momentos de alegría y mucho más.
Una obra que se ha convertido en un clásico y que merece ser leída.
La Nona: leído 2013.
La Nona me ha parecido realmente una tragedia muy grotesca, es una obra ejemplo del grotesto criollo, pero a través de los temas que trata logra llegar al lector más allá de todo lo absurdo. Recomendable.