Escribe sobre la novela la escritora Carla “En un pueblo silencioso y seco de la geografía argentina una niña nace y llora. Es un llanto sin medida, como venido de una furia ancestral que revuelve los nervios de su madre que nunca volverá a ser quien era. Nadie, nada volverá a estar tranquilo. ¿Es la niña quien lo cambia todo? Como si nada llorase en el monte, es una pieza literaria notable en la que las imágenes nos sumergen en paisajes familiares que se vuelven extraños, donde las relaciones interpersonales se desarrollan de manera sensible en sus distintas de jerarquías, de género, de edad, de saber. La voz narrativa logra un ritmo sostenido que puede contar los hechos sin apartarnos de la acción para dar explicaciones ni describirnos nada por fuera de lo que está sucediendo. Ángeles Alemandi compone un mundo y una lengua para contarlo, y consigue hacerlo con una sofisticación tranquila, lejos de las pretensiones altisonantes de las modas y el mercado. Celebro la aparición de esta novela que sin dudas será inolvidable, y espero ansiosa los futuros libros de esta autora brillante.”
📚 Por eso una niña que nace y llora inicia la historia de una familia, en un pueblo. La extrañeza ante la inconsolable condición que pone en duda el deseo de maternar y las condiciones de vida de ese pueblo en el salitral. Explotación, soledad, convivencia y lucha en la cercanía de la tierra, la sal, los árboles, los animales y la desgracia.
📖 Con una exquisita prosa poética en la que silencio y palabra pesan, cuentan y conmueven, la trama va del paisaje a la intimidad de sus personajes, de la cotidianidad a la rareza, de las luces al gris de las sombras, de lo particular a lo comunitario, de lo que se calla hasta que se nombra, del sacrificio hasta que esa vida, misteriosa, encuentra el modo de renacer.
Cuando de escribir sobre una historia humana se trata, nunca hay que dejar de lado lo que compone a una persona: las vivencias, los afectos, los recuerdos y sus lagunas. Somos todo lo que nos han decodificado los otros, y todo lo que nuestro propio criterio nos ha hecho incorporar. “Como si nada llorase…” es una historia sobre lo no procesado. Lo que ocurre cuando una persona se escinde de sí, se ignora. También, lo que ocurre con los que no pueden ignorar. Con los niños, que tan buenos son percibiendo lo que de adultos se nos vuelve obvio. Una familia, que es familia porque esta adentrada en una comunidad que la delimita. Una comunidad, con un enlace en común que los une. Y una lucha de compañeros, “con pan Eros”.
Esta muy por fuera de todo lo que leo. Pero tiene su encanto. El conflicto con la maternidad, una niña maldita a la que no se le podía poner nombre. Transmite muy bien la sensación de pueblo y como la mujer se siente atrapada ahí pero no lo logra identificar y también me gusto como nos cuenta de ella a través de la narración. La misma un poco confusa a veces, pero me pareció bien lograda la mayor parte del tiempo
Es el primer libro del año que no me gustó. La primer parte bueno tiene su encanto pero luego la tercera persona y como se pasa de un personaje a otro es realmente un engorroso. La mujer, Leticia, el hombre, el perro de Toro, la vecina, la mujer, el hombre, la mujer, etc.
Un inicio e idea espectacular y un desarrollo desafortunado
El llanto, la maternidad, la sal. El reclamo de los trabajadores frente a una multinacional. La vida de un pueblo y las personas que lo habitan, entrelazadas en una historia que atrapa de principio a fin.