La historia del llamado Sindicato Antioqueño es, en realidad, la historia del desarrollo industrial de Colombia, enmarcada en dinámicas regionales, migratorias y de políticas públicas económicas del país. La evolución económica y social de Colombia se observa a través del crecimiento de este grupo empresarial, pionero y constructor de una infinidad de productos, bienes y servicios que hoy conforman parte esencial de nuestra economía.
Considero este libro una lectura obligatoria para comprender las dinámicas económicas y de poder que se libran día a día en Colombia. Expone con claridad la influencia y el peso de ciertas familias tanto en el ámbito público como en el privado, los cambios derivados de la globalización y las limitaciones propias de construir una economía regional sólida y competitiva.
Entender nuestra historia económica e industrial ilumina las metas, limitaciones y propósitos que deberían trazarse en otras regiones emergentes del país. Invita también a valorar la protección del pequeño accionista, el peso de la inversión local y extranjera y la necesidad de mirar al futuro con amplitud de pensamiento, conscientes del cambio constante de las dinámicas sociales y económicas.
Los grandes empresarios colombianos han contado con múltiples factores a su favor: azar, herencia familiar, inteligencia, sagacidad, fraternidad regional y diversidad cultural, pero sobre todo educación. Uno de los factores diferenciales más importantes desde finales del siglo XIX fue su formación en grandes escuelas del extranjero, con posteriores retornos al país que permitieron una mirada más amplia y una transferencia decisiva de conocimientos. Este intercambio fue crucial para consolidar las grandes empresas y grupos económicos que conocemos hoy.