«El primer cuento, el amo de la casa; cuentos hasta el alba, el forastero», reza un proverbio que ilustra hasta qué punto la narración de historias era algo fundamental para la sociedad gaélica que floreció durante siglos en las Tierras Altas escocesas. A finales del siglo XVIII, los grandes terratenientes locales asestaron un golpe fatal a esta cultura al expulsar masivamente a los campesinos de las tierras que habían cultivado durante generaciones. En esos tiempos revueltos, el abogado J. F. Campbell, tras descubrir su pasión por los cuentos, reclutó a un variopinto grupo de colaboradores (que comprendía desde maestros y clérigos hasta un guardabosque) y, con su ayuda, creó un archivo de literatura tradicional único en su tiempo. Los 55 relatos de este libro son una pequeña muestra de este tesoro: cuentos de gigantes y ogros, historias épicas de reyes y guerreros, leyendas sobre la comunidad secreta de los sídhe, sin faltar los cuentos de animales o las desternillantes aventuras de pícaros y embaucadores.
En 1847 John Campbell, hijo de una familia venida a menos una isla. de las Hébridas interiores, empezó a recopilar cuentos y leyendas populares de su tierra. Para esto, solicitó la colaboración de un grupo de personas que debían recorrer las tierras altas escocesas para hablar con sus habitantes y recopilar sus relatos. Esto daría lugar a una colección de cuatro tomos que bajo el nombre de “Popular Tales of the West Highlands”, empezaría a publicarse en 1860. Gracias a la obra se han conservado muchas de las tradiciones y relatos típicos de las Highlands escocesas, recopilándose, además muchísima información sobre las personas que proporcionaban dichas historias y el contexto social e histórico del lugar. Y es que, por aquel entonces, muchos de los campesinos y habitantes de esa zona estaban siendo obligados a abandonar sus hogares ancestrales debido a que los nobles escoceses preferían convertir las tierras que habían cultivado durante siglos en campos de pastoreo, lo que dió lugar a que muchas personas no solo perdieran su hogar, también se vieran obligados a emigrar a otros países o incluso acabarán siendo abocados a la indigencia. esta traumática situación podría haber hecho que buena parte de la cultura escocesa se perdiera. Así que en ese sentido le debemos mucho a John Campell y a sus colaboradores, cuyas personalidades y nombres, junto al habla tradicional de las Highlands escocesas también han perdurado gracias a esta publicación, para la cual Campbell y sus acólitos siguieron un riguroso sistema de recogida de información que actualmente sigue usandose por los folcloristas, y que muchos de los primeros estudiosos que empezaron a recoger historias y cuentos de diversas partes de Europa no usaron en esos escritos, como fue el caso de los más famosos recopiladores de la historia, los hermanos Grimm.
“Popular Tales of the West Highlands” estaba conformado por más de 200 leyendas, cuentos y tradiciones populares de las tierras altas, escocesas, de las cuales se recorren 55 de ellas en esta recopilación a cargo de José Manuel de Prada-Samper. El editor hace una loable labor al mantener el sabor añejo y autóctono de los escritos originales por medio de una introducción que, como él señala, sigue muy de cerca el escrito en inglés, para el cual Campell hizo una traducción al gaélico que muchos momentos resulta oscura, ya que buscó que fuera lo más fidedigna posible al idioma original, más que resultar agradable y fácil para el lector al momento de leerla. Destaca la muy necesaria interesante introducción del volumen, en la cual nos cuenta la historia de la obra y pone en relieve la personalidad de John Campell y de algunos de sus colaboradores, enseñándoos una parte de la literatura británica y escocesa poco conocida y muy interesante, especialmente si se tiene en cuenta que muchos de los relatos de Campell que no aparecieron en la colección, aún siguen sin estar publicados. Además, el que también haga un breve visionado de la historia de Escocia y de la cultura de las Tierras Altas escocesas ayuda al lector, entender mejor el contexto en el que se gestó la obra de Campbell y la que tiene entre manos. Realmente, solo por esta introducción ya merece mucho la pena leer esta obra, que la verdad es que es muy disfrutable.
Nos encontramos ante unos relatos poblados de criaturas, fantásticas del folklore, escocés como gigantes, oros, reyes y guerreros, sídhe, pícaros, animales, parlantes y artefactos mágicos. José Manuel de Prada-Samper tiene el acierto de poner al final del tomo un par de anexos , uno con una breve explicación de cada cuento, donde se habla de su relación con otras leyendas e historias europeas, y otro, donde podemos apreciar mejor el contexto social y cultural en el que estas historias fueron recopiladas, gracias a unos breves textos que acompañaban la publicación original. A esto se le añade un glosario con los términos más característicos del folklore escocés, que el lector no tiene porque conocer, al ser típicos de la literatura y cultura escocesa. Todo esto da lugar a una edición que ayuda a meterte de lleno en el mundo en el que estos cuentos fueron recogidos, pero sin que se dé de una forma pesada o fría.
Nos encontramos con unos relatos que recuerdan a otras obras y cuentos que pueden resultar más conocidos para el lector español. Estas historias nos llevan al sentir popular escocés, más allá de cualquier idea preconcebida, pues uchos de ellas nos hablan de tradiciones y costumbres típicas de la escocia de hace siglos, más allá del componente fantástico que la mayoría de ellas tengan. Pero todos ellos, indudablemente, son una buena muestra de la rica y basta, cultura escocesa y de cómo ha ido formándose a través del paso del tiempo.
Los cuentos escogidos para esta recopilación manejan una gran cantidad de temas. El que se potencia en el trabajo, editorial enmarcar su contexto histórico y social y como fueron recogidos, me parece un plus para esta lectura, ya que nos muestra ya no solo como fue este trabajo, sino hasta qué punto la cultura y literatura oral de Escocia está en deuda con el trabajo de Campell y sus colaboradores, ayuda a comprender el contexto histórico, ya no solo de la época en que se publicó la colección, sino también el de Escocia a través del tiempo. Dentro del libro se encuentran articulados o divididos en siete partes tematicas, a saber: cuando los animales hablaban; gigantes, brujos y otros prodigios; reyes y guerreros; amor y perseverancia; listos y necios; la comunidad secreta; y monstruos, espectros y diablos. En este sentido, reconozco que agradecido que hacia la mitad del libro se encuentren los relatos de amor y pícaros, ya que estos son historias de corte más “realistas”, sin tanta fantasía y criatura mítica o sobrenatural, como si tienen los relatos de las otras partes. Y es que, aunque el libro me ha parecido una lectura deliciosa y muy interesante desde el punto de vista folclórico, creo también que es una lectura muy adecuada para intercalar entre otras, pero que si se hace muy seguido puede resultar un tanto pesada de leer. A mí es lo que me ha pasado, especialmente al principio, cuando los cuentos se parecían bastante unos con otros.
Correcto libro para complementar en parte mi lectura de "Horrible Histories: Scotland" Me pareció más interesante que los cuentos en sí, como se fueron recopilando los mismos, que de otra manera se perderían en la fragilidad de la oralidad.
Una gran parte de los cuentos son muy difíciles de seguir. Ya de por sí van ocurriendo sucesos increíblemente aleatorios a los que es difícil encontrar un sentido. Pero además el enfoque de trasladar con la mayor literalidad posible lo expresado en otro idioma hace que el significado se diluya muchas veces por completo.
Un libro más para investigadores y especialistas que para disfrutar de las narraciones de las Tierras Altas. En mi caso pretendía lo segundo.