Mediante el análisis de los recursos narrativos y cinematográficos utilizados en grandes hitos del cine italiano como La dolce vita, Viaje en Italia o La muerte en Venecia, y la vida y obra de sus grandes cineastas, Gustavo Provitina construye un ensayo sobre los matices con que el arte supo devolverle al mundo su soledad, su frivolidad y su individualismo: los devenires trágicos y cómicos de la vida moderna.