Kei Kazuki ha heredado una tienda de antigüedades en una de las mejores avenidas de Kioto, aunque está lejos de querer pasar su vida tras un mostrador, rodeado de antiguallas.
De hecho, para todos esos objetos vetustos, tiene un montón de planes.
Bienvenidos al mundo donde los yokais se convierten en mascotas, los yamabushis se retiran lejos del mundanal ruido, las partidas de Cho-Han son un infierno y ciudades enteras sucumben al vicio.
Toma asiento y sírvete un sake. Estás a punto de descubrir un Japón diferente.
Estamos ante una novela de aventuras, en un Japón dónde la rigidez ceremonial a la que nos tienen acostumbrados otros textos, no existe. Aquí los yokais pueden ser domesticados o utilizados en beneficio propio, el vicio corre como la pólvora por algunas ciudades y juegos como el Cho-Han acaban siendo un infierno para alguno de sus protagonistas.
Es una novela muy divertida, aguda, respeta la esencia japonesa, pero nos la acerca desde un punto de vista más cotidiano. De hecho, querrás tener más de uno de estos yokais, desearás encontrarte con Kazuki y pedirle alguna solución.
Los personajes son entrañables, tiene buena química entre ellos, incluso los que se llevan mal o tienen deudas porque, ante todo, es un libro amable y todos los personajes conservan un punto de ingenuidad, incluso los más villanos.
Se trata de una lectura muy amena que he disfrutado un montón, me ha llenado la cabeza de escenas coloridas y surrealistas y de risas. ¡Ah! Y amo al cerdito Nabe, y vosotros también lo amaréis.
Por último, quiero destacar la preciosa edición con solapas e ilustraciones interiores, todas ellas de Alba Aragón.
Un anticuario que maneja un negocio de yokais se debate entre recuperar su herencia o seguir con la vida itinerante que lleva.
Enternecida, fresca y divertida. Un paseo divertido y diferente por el Japón de los samurais, con mucha información sobre las criaturas de su mitología. Me ha gustado mucho el enfoque.
Un libro encantador para quien quiera leer una historia simpática de yokais, con personajes y cerditos maravillosos. Me compré el libro en el celsius después de escuchar a la autora, y fue una gran decisión.
Divertido, original, pasa.paginas genial. Aventuras llenas de mitología japonesa y detalles zen. Yokais con habilidades super originales, es como leer un anime. los personajes te enganchan y quieres ir con ellos en su viaje.