Una colección de cartas sin abrir durante siglos busca desenterrar los sentimientos más profundos de sus autoras. Frágiles hojas de papel conservan las palabras escondidas en la memoria de diez mujeres que forman parte de historias eternas, con confidencias aún por compartir. Cada carta es única. Despierta una emoción que emerge al romper el sello: reproches, confesiones y declaraciones de amor, como las de Lizzy Bennet y Darcy. Acompañados de inspiradoras ilustraciones, los trazos más íntimos de Ofelia, Miss Havisham, Éponine, Wendy, Sherezade o Elphaba buscan un nuevo lector que dé a su leyenda la consideración que merece tras tanto tiempo descansando en sus novelas. Un homenaje epistolar a diez personajes literarios que inspiraron un universo propio en el que tú también serás el destinatario
Una joya literaria llena de emociones atemporales.
Si alguna vez has soñado con sumergirte en los pensamientos más íntimos de los personajes que habitan las historias que nos han marcado, Atentamente, Lizzy es el libro que estabas esperando. Este compendio de cartas, cuidadosamente imaginadas por Ana y Cristina, no solo rescata las voces de diez mujeres icónicas de la literatura, sino que las convierte en compañeras de nuestra propia travesía emocional.
Cada página vibra con un respeto profundo por las obras originales y una sensibilidad renovadora. Estas cartas no solo nos cuentan historias, sino que nos invitan a sentirlas como si fueran nuestras. Es un viaje por reproches, anhelos y declaraciones de amor que han esperado siglos para encontrar nuevos lectores.
Las delicadas ilustraciones son el toque final perfecto, añadiendo una capa visual que intensifica la experiencia.
Con solo 112 páginas, es un libro que se devora en una tarde, pero se atesora para siempre. Atentamente, Lizzy no es solo una lectura, es un reencuentro con lo que significa amar la literatura.
La mayoría de las cartas son hermosas y muy bien escritas. Me sorprendí mucho con la de Wendy que, sin ser Peter Pan uno de mis libros favoritos, consiguió emocionarme bastante. Y, aunque no he leído Guerra y Paz comprendí a la perfección los sentimientos de Natasha Rostova.
Una lectura muy buena y agradable para empezar el año.