“Manda fuego” es una invocación a la divinidad y, en el relato que da título a este libro, también una broma cósmica, a la vez hilarante y terrible. Como la vida. Igual que esa narración, la obra entera de Alberto Chimal –que se ha centrado en la novela y sobre todo en el cuento– ha tratado el encuentro de lo ordinario con lo extraordinario y del ser humano con los límites de su propia existencia. Esta antología de su obra breve pasa por lo fantástico, en la forma peculiar que el escritor le da y que él mismo llama “literatura de imaginación”, y llega hasta el realismo e, incluso, la autoficción.
Born in Toluca, a small city in central Mexico, Chimal saw his first books published before he was twenty. Now he is critically well regarded as one of the most talented and original writers of his country, and has a faithful and growing audience for his work. Some of his books, stories and essays have been translated into a dozen languages. He has been featured in many anthologies both in Mexico and abroad, and is also a very busy and sought-after literature professor and creative writing teacher. He lives in Mexico City with his wife, writer Raquel Castro, and a cat. He has written novels, short stories, children's books, essays, creative writing primers and manuals, and movie scripts. In 2021, he was the first Mexican writer to pen a Batman story for DC Comics international anthology Batman:The World.
De buenas que Chimal nació en este tiempo y que le encomendaron mantener viva la buena imaginación, si no estaríamos leyendo y releyendo lo de hace sesenta años. Puntos extras por ser mexicano. Quiero subrayar "Variación sobre un tema de Coleridge", "Mesa con mar", "La mujer que camina para atrás" y "Álbum": Scary shit as fuck y además que es mi estilo favorito. Claro, por supuesto "Se ha perdido una niña" y "Shanté", porque su narrativa te mantiene colgando de un hilo y es bien bonito cuando el escritor juega contigo así y te trae como calzón de puta todo el cuento sin saber exactamente qué está sucediendo pero con ganas de seguir leyendo para ya descubrirlo. Pero aún más, mi parte favorita fue la TRES del libro. No pensé que Chimal trajera tanto en el morral para llevar el tema del sexo a lugares inimaginables y que nunca leí. Hablemos, por ejemplo, de "El Señor de los perros": SANTA MARÍA MADRE DE DIOS RUEGA POR NOSOTROS, qué cosa tan espantosa y al mismo tiempo qué chulada de cuento; no pude dormir, es verídico, estuve de pesadilla en pesadilla toda la noche, horrible y hermoso. Y "El club de los seis", putamadre, digno del Premio Marqués de Sade 2015 que yo otorgo a mis libros en los estantes de mi casa. Un 95% recomendable, porque, por ejemplo, no disfruté "Las ciudades latinas" o "Manda fuego", pero el libro es de pasta dura y uno disfruta mucho de llevarlo cargando.
Este es un libro íntimo. En unas cuantas páginas uno puede conocer - a grandes rasgos - lo grande que es un escritor como Alberto Chimal. Las palabras de esta obra se aglomeran y se sobreentienden formando una idea quimerica pero bastante precisa, diría yo, del talento innegable de este autor.
Varios de estos relatos pasando del horror, lo fantástico y hasta un poco, lo grotesco, ya los conocía, pero se acompañan de forma genial con los nuevos, y con el último. El que me ha dado muchas respuestas a preguntas que por años nacieron al leerlo.
En México tenemos talento para los cuentos, Alberto Chimal se sube en el podio, recordándome un poco a Borges (guardando sus debidas proporciones) toma la fantasía de tantos modos y nos plática de tantas cosas que es imposible hacer una reseña que englobe todo el libro. Mi cuento favorito sin duda fue el de "Se ha perdido una niña".
Una delicia para los amantes de los cuentos cortos. Es el primer libro que leo de Chimal y me quedo con ganas de seguir conociendo la obra del autor. Mis dos cuentos favoritos del libro: “Se ha perdido una niña” y “Album”. Súper recomendado.
Uno “de los narradores más polifacéticos e imprevisibles de la literatura hispanoamericana actual”, dice la revista española “Quimera” de Alberto Chimal, quien ha escrito intrigantes y subyugantes libros de cuentos, a partir de los cuales antologó “Manda fuego” para el Fondo Editorial del Estado de México. Y, aunque ya he hablado de este autor, creo que vale la pena retomarlo con este libro, que recupera varios de sus mejores textos: una obra que “ha tratado el encuentro de lo ordinario con lo extraordinario y del ser humano con los límites de su propia existencia”. Casi una veintena de relatos que dan cuenta del talento y el oficio de este escritor, quien busca implementar el término “literatura de imaginación” en su obra, pues las denominaciones “fantástico” y “ciencia ficción” la encuadran en un ámbito alejado de la “gran literatura”. Como dice Édgar Omar Avilés, “la literatura de la imaginación (…) tiene que ver con usar los vuelos de la imaginación y su conformación en lo fantástico como parte medular en la especulación filosófica e intuitiva del mundo”. En palabras llanas: gracias a la imaginación el hombre alcanza eso que llamamos “progreso”, y la literatura ha sido parte medular de semejante avance. Mis preferidos: “Las ciudades latinas”, “Se ha perdido una niña”, “Veinte de robots”, “Álbum” y “El club de los seis” –muchos de los cuales lo emparentan con grandes autores de la ciencia ficción, como Asimov o Bradbury–; pero todos valen la pena, en mayor o menor medida, y le aseguro al lector que no se aburrirá.
Precaución: Dentro de este libro reside cierta magia no apta para cualquiera. Sin duda es una de las mejores antologías que he leído, es una gran cucharada sopera de lo que es la narrativa de Alberto Chimal. Pero lo más importante de este libro son esos mundos inimaginables que parecerían vivir en algún lugar de este mundo y nosotros, como lectores, queremos creer que existen pero tal vez nunca los podamos ver.