Gabriela y Laura eran gemelas idénticas. Sus mentes estaban ligadas por unos invisibles vasos comunicantes. Cuando Laura enfermó, su hermana recitaba en secreto el mensaje de una octavilla encontrada. Aquellos versos parecían escritos solo para ellas: el fin de su agonía podría estar en una esperanzadora y misteriosa joya.
"Convertid vuestro cerebro en una planta aérea. Deshaceos de las raíces de vuestro cuerpo, brotad en todas las direcciones. Dejad de decidir, todos los caminos están a vuestro alcance. No habrá descartes en esta nueva vida fractal. En consecuencia, conquistaréis el derecho a la falta; ensayaréis errores sin remordimientos. No habrá culpa ni tiempo. Damos por clausurado el gobierno de la Muerte y la Unidad sobre la Vida y los Deseos. ¡Sed bienvenidos a la Nueva Mente! Welcome to the new mYnd."
Barcelona, 1979. Colectivo artístico multidisciplinar. Publicaciones: Bajo la influencia. Libro de versiones, Remezclas y otras formas de Plagio (Grupo Ajec, 2009), El libro de los vivos (Sloper, 2011), el relato "La Moreneta. Virgen de Monserrat" dentro de la Black Pulp Box (Aristas Martínez, 2012). Sus textos han sido recogidos en El País (sección Talentos) y en las revistas literarias Quimera, Abscon y La Bolsa de Pipas. También son colaboradores habituales de la revista digital miNatura.
Hay tantas lecturas de esta obra, que no sabría por dónde empezar.
Quizás, lo más obvio, es decir que la prosa de Colectivo mantiene la misma calidad a la que nos tiene acostumbrados, sin aspavientos, utilizando ideas muy potentes con unas frases tan sencillas como devastadoras.
Que la novela trata del dolor ante la ausencia del otro idéntico.... Sí y no. Claro que habla de Laura y Gabriela, Gabriela y Laura pero ¿cuál de ellas? ¿La soñada, la vividora, la enferma, la hija introvertida, la llena de miedos, la que quiere vivir, la que ya murió? ¿Cuál es la real y cuál no lo es? ¿Qué COÑO es eso de ser REAL? ¿Es como lo de ser NORMAL? Real, normal... ¿en relación a qué, comparado con qué o quiénes?
Ya digo que las lecturas de esta obra son mucho más profundas que lo que las tramas que se hilvanan entre sí muestran en un primer momento.
Los buenos libros son los que te dejan poso, a los que tu mente vuelve una y otra vez sobre algún elemento, concepto o imagen mental. Y este es uno de ellos IMHO.
Al fin me desvirgo en formato largo con Colectivo Juan de Madre y no decepciona. Huele a Vonnegut y a Dick, pero con su particular estilo, ojo. Este tipo hace que todo parezca sencillo, lo que paradójicamente es muy difícil de conseguir. Y es esa aparente sencillez la que hace que vayas siendo abducido poco a poco por la obra, casi sin darte cuenta, hasta que llega el final y lloras porque no quieres que acabe tan pronto. ¡Bien!
Junto con La casa de arenas movedizas, la mejor lectura en meses. Realmente me ha sorprendido la estructura, ese juego de espejos que nos manipula, nos confunde y nos hace dudar sobre la realidad, fin último escondido tras sus reflexiones sobre el dolor, la soledad y la superación del duelo.
Lo mejor es que pese a la sensación inicial de desconcierto, la sencillez con la que esta narrada hace destacar la fuerza de la historia y de algunas frases que te golpean de pleno y te cortan la respiración.