Un samurái, una niña y una mariposa recorren al trote los caminos de Japón. ¿Por qué cabalgan juntos? ¿Adónde se dirigen? ¿Quiénes son los enemigos que los persiguen? Y, sobre todo, ¿cuándo podrán volver a comer bolitas de arroz?
Una historia ambientada en el japón feudal cargada de misterio, grandes revelaciones y con un dúo de protagonistas que me hicieron reír en cada página. Además, me encantó la prosa del autor. Lo recomiendo un montón.
Este libro encierra una historia llena de seres místicos, escenarios que te transportan al Japón ancestral, personajes distintos y divertidos... Una historia que me ha enganchado de principio a fin. Mientras leía, me ha recordado a "La historia interminable", no por la historia o forma de narrar, si no por la sensación que me ha embargado durante su lectura. La edición es preciosa. Yo tengo la más grande y blandita, no se diferencia mucho de precio y merece la pena, trae el lazo para marcar la lectura. Las ilustraciones son muy bonitas, me gusta mucho el estilo de Javier Andrada Guerrero. Están llenas de color y expresión y acompañan perfectamente a la historia. He disfrutado mucho con este libro y me ha dejado la sensación de que lo releeré.
La prosa y los diálogos me parecen rebuscados, la historia aburrida. No lo veo motivador para que los niños se animen a leer.
Y no estoy diciendo que el vocabulario o lenguaje sea complicado para un niño, que no lo es, sino que el estilo es rebuscado, engolado, y los diálogos entre los dos personajes completamente artificiales y carentes de ritmo.