Una periodista con ambiciones. Una oportunidad de ascenso al prime time. Un hombre que la seduce y da un vuelco a su vida. Las bendiciones y las maldiciones en una sola jugada.
3,5 ⭐️ todavía lo sigo procesando, fue una lectura que me dolió muchísimo por la impotencia que genera ver y saber(se en) una situación así. por un lado, siento que es una historia sobre violencia de género que está muy bien construida gracias, lamentablemente, a la propia experiencia de Julieta Prandi. pero, por otro lado, se nota que esta es su primera novela y hay una cosa puntual sobre dos de los personajes que se siente muy tirada de los pelos. no quiero dar spoilers porque creo que es bastante educativa sobre el modus operandi de estos hijos de puta y el mensaje que da me parece muy certero: le puede pasar hasta a la mina más precavida y desconfiada que haya. ninguna está exenta de cruzarse con una basura así, por eso me parece una lectura muy bien lograda en ese aspecto. lo único que me queda para decir es que Prandi tenía razón cuando dijo que se salvó por ser una personalidad en los medios y tener los recursos para poder escapar y denunciar.
Acabo de terminarlo y me atravesó visceralmente. La verdad que aplaudo la capacidad de relatar tan cruda pero a la vez de manera tan accesible la realidad que muchas mujeres viven a diario. Admiro a la “Lucía” q tuvo el coraje de salir y contar su historia, si alguna “Lucia” desea hablar de esto y no sabe dónde empezar puede buscarme en @lachicadepelovioleta_
Reseña Nº44 del 2025 CUANDO EL VERDADERO TERROR PUEDE ESTAR EN LO MAS COTIDIANO DEL MUNDO.
Desde que adquirí mi ejemplar, tuvo que pasar más de un año a que me decidiera y tomara el valor para enfrentarme a este desgarrador capítulo de la vida de Julieta Prandi. Fraccionado en 4 partes, lo que se lee a continuación, lamentablemente, sucedió. Con cambios de nombres para preservar las verdaderas identidades, para alguien que siguió este recorrido como un simple espectador, reconocer quien es quien en estas páginas fue demasiado revelador. La historia sigue a Lucia Cavallero, una periodista que se hizo de abajo y se encuentra en la cresta de la ola. Sin embargo, ciertos sucesos la remontan al pasado y no sabe cómo continuar. Un entorno que se desquebraja por la presencia de un narcisista y el verdadero infierno es cuando las alarmas empiezan a cobrar sentido. Habiendo leído Sobreviviendo a una Psicópata: ojalá nunca hubiera tenido que escribir esta historia tenía una noción a lo que me enfrentaría, aunque los patrones de psicopatía "sean de manual". Nunca conocemos al 100% a una persona hasta que puede ser demasiado tarde. Una lectura que, sin duda, marcó un antes y después ya que, durante la semana de la sentencia judicial, los libros se agotaron y se relanza prontamente una segunda edición (la primera de la editorial) con info actualizada y que, además, tuvo su reconocimiento en la legislatura.
FRASES DESTACADAS
No todo ocaso es el final, a veces, es solo el comienzo...
Todos los sueños valen la pena. se cumplan o no, hay que trabajar para alcanzarlos. Mi sonrisa era mi carta de presentación. Una sonrisa con motivos. Era muy feliz.
Venís de sufrir hace años. Cuando alguien te quiere bien, ¿queres salir corriendo? Te juro que solo quiero lo mejor para vos (...). Pero pensalo (...). La mejor manera de escupirle la cara a la vida es no disfrutándola. (...) Conmigo vas a contar siempre, pero en serio... Ser feliz es una decisión (…)
¿Cómo hace para sacarme una sonrisa cuando mi mundo entero se encuentra en ruinas? No tengo idea, pero (…) solo con mirarme se convierte en mis cimientos.
Prefiero escapar de esta realidad. No quiero estar acá. Quiero estar en un lugar donde sea feliz.
Si hay algo que aprendí, es que, en la vida, lo que se pierde no regresa. Quizás se transforma, pero como solía ser, no lo será nunca más.
No perdí la cordura. Lo sé, porque pienso con claridad. Puedo ver notoriamente lo que está bien y lo que está mal. Sin embargo, la vida no es todo blanco o negro.
Está claro que no existe lugar en esta tierra donde todo sea un paraíso, y que acá también pasan cosas. A veces, el que menos te lo esperàs termina siendo el màs m!+rda de todos. Sin embargo, creo que tiene razón en el punto de que a màs gente, màs peligro. Mas chances de encontrarte con un ser nefasto. "Por eso, la familia es tan importante. Asentarse, tener un lugar propio... como un refugio donde sabès que nada te puede pasar (...)"
Llevo un año y medio (...) en esta burbuja. No es una burbuja mágica, no se le parece en nada. Estoy empezando a enredarme con mis propios pensamientos. Por momentos, siento que carezco de coherencia, que la monotonía que padezco me está afectando severamente. Vivo en un loop que aturde, que marea. Todos los días están calcados. Nada se siente real... ¡Extraño a tanta gente!
Está oscuro. ¿Se puede estar en un lugar màs oscuro? Creo que morir no se debe sentir tan terrible. Hablan de que hay paz. Yo estoy en el infierno. Me quema el cuerpo. No quiero estar dentro de él. Pienso en que cuando morimos ya no sentimos màs y no lo necesitamos. Nos desprendemos de él y su dolor...
Soy el ejemplo viviente de quien valora lo que tiene, cuando lo sabe perdido. Aprendí a valorar mi vida, cuando ya no me queda casi nada de ella. No me culpo por haber buscado un futuro soñado, es solo que siento que me perdí en ese camino, entre mis deseos de encontrar el amor y mi estúpida manía de hacer lo correcto.
La mirada de quien genuinamente te quiere, siempre es un aporte que quizás puede salvarte. Lo aprendo siendo ya tarde para algunas cosas, pero aun a tiempo de aquellas que puedan torcer el rumbo de mi vida.
Escapo de todo lo que me enterré para no sufrir, para no lastimar a otros.
Sigo desconfiando, aunque es algo que trabajo a diario (…). Me cuesta diferenciar la mano tendida desinteresada de aquella que quizás busca algo más, pero lo oculta. Me resulta difícil imaginar un amor que no sea el de mis hijos, mis amigos o mi familia.
Me gané con creces un nuevo comienzo. No todas las vidas resultan como las soñamos. Los destinos nos sorprenden a veces para bien y otras no tanto. Aprender a manejar la culpa es otro de los puntos que me esfuerzo en mejorar. prefiero reflexionar sobre la responsabilidad de mis decisiones. En el presente, tengo claro que cometí errores, pero no me castigo por eso. Ya pasé demasiado por equivocarme, ahora me toca volver a quererme.
(…) la sensación de que el espacio que habitamos muchas veces es quien nos busca y no a la inversa. Creo que la vida, en definitiva, es un poco eso: nuestras decisiones y el universo que escucha nuestros deseos.
Es una historia valiente, escrita con una sinceridad que duele y una fuerza que emociona. Habla del dolor, de la violencia, pero también del poder de sanar y reconstruirse. Es de esos libros que te sacuden, te hacen pensar y, al mismo tiempo, te abrazan. Ayuda, emociona y deja una huella.