Una historia de la lectura, desde los escribas hasta los audiolibros.
Si miramos con perspectiva nuestra historia, de los más de 120.000 años que tiene nuestra especie, la escritura existe desde hace solo cinco mil. Leer es algo muy nuevo. Mucho más aún lo es la lectura individual y en silencio. Antes de leer como lo estás haciendo ahora mismo, la literatura era un acto social y se leía para otros, y no solo eso, sino que en el Renacimento llegó a existir la figura de «Lector de su Majestad». Obras como El Quijote, La Celestina o El Lazarillo de Tormes llegaron al pueblo gracias a las declamaciones que se realizaban en las calles y este tipo de lectura sería clave también en el progreso de las ideas revolucionarias entre los franceses del siglo XVII. La lectura en voz alta llegó a ser un acto popular en las reuniones sociales del siglo XIX y, a pesar de haber cambiado nuestro modo de leer, ha pervivido de un modo u otro hasta nuestros días.
¿Por qué se leía en voz alta?¿Cuándo y por qué pasamos a hacerlo en silencio? ¿Tiene sentido leer en alto en el s.XXI? ¿Cómo han aprendido a leer las máquinas y cómo leeremos en el futuro?. Maribel Riaza intenta dar respuesta a todas estas preguntas en este libro ameno, divulgativo y lleno de curiosidades que nos lleva a conocer mejor cómo eran los lectores que nos han precedido y cómo se ha disfrutado de la literatura a través de este noble arte de leer.
El tema en sí és molt xulo, ja que ens refereix a què durant molts i molts anys la lectura es va fer escoltant com a única opció. És a dir, llegir era com un escoltar. Un fet social per naturalesa degut a les circumstàncies (analfabetisme i cost de la producció del llibre). Tot i així, la repetició constant d'aquesta idea en les diferents èpoques fa que la narració hagi esdevingut pesada per a mi. Em sap greu, però veig que fa molts dies que el tinc començat i no el llegeixo no perquè en tingui altres si no perquè no m'apeteix. --- El tema en si mismo es muy bonito, ya que trata de qué durante muchos años la lectura se desarrolló escuchándola como única opción. O sea, leer era como escuchar. Un acto social por naturaleza debido a las circunstancias (analfabetismo y coste de la producción del libro). Con todo, la repetición constante de esta idea en las diferentes épocas hace que la narración se haya convertido en pesada, según mi punto de vista. Me da pena, pero lo tengo empezado des de hace muchos días. No lo leo porque tenga otros libros empezados, sinó porque no me apetece.
Qué hermoso homenaje a la lectura en voz alta. La literatura ha tenido voz mucho antes de tener letras, nos ha unido como comunidad, nos ha dado un sustento narrativo con el cual explicarnos, y ahora resulta que contamos con el milagro de acceder a miles de audiolibros a un click.
Me encantaría que todos los que menosprecian el consumo de literatura a través de los audiolibros llegaran a esta joya. 🙌🏻
¿Escuchar una lectura que alguien más hace, se le puede llamar leer? Maribel Raiza sostiene que sí. Y lo fundamenta ampliamente. Este ensayo es una oda a la lectura en voz alta y una revaloración de la literatura oral.
El libro integra un gran conjunto de breves relatos que ilustran cómo la humanidad ha leído en voz alta desde siempre, a partir de la invención de la escritura. De hecho, antes de la escritura ya existía la narración oral, ésta fue la primera literatura. El libro es un recorrido histórico desde el hombre primitivo, los griegos, los romanos, la edad media, la modernidad y la actualidad (con muchos puntos intermedios).
Todos los relatos están basados en hechos históricos bien respaldados, otros forman parte de la experiencia de la autora. También incluye una enorme selección de referencias a libros cuyas tramas abordan el acto de leer en voz alta (entre los que reconocí dos que leí en los últimos tiempos: El lector de Bernhard Schlink y El lector a domicilio de Fabio Morábito).
Disfruté mucho de los relatos que compartió la autora, aunque siendo sincero, esperaba más. Me hubiera gustado que incluyera datos duros de la lectura en voz alta, cosas como el impacto de los audiolibros en la actualidad, un poco de estadística, hábitos lectores, disertación desde la psicología, la sociología, la neurología, etc. Algo de esto sí que lo hay en el libro, pero lo aborda de manera superficial.
Algo que me sorprende mucho es la resistencia de mucha gente a los audiolibros. Para ellos, eso no es leer. Únicamente consideran lectura a aquello que es descifrado de manera individual, pasando tus ojos sobre los caracteres. De hecho hay mucha gente que se resiste a todo lo que no sea escritura en papel. No les gustan los lectores electrónicos tipo Kindle y tampoco leen en pdf. Pareciera que el formato lo es todo. Como si un formato tuviera la exclusividad. Coincidentemente, en este libro se analiza la resistencia que causó en su momento el cambio de formato, es decir, el brinco del papiro al pergamino, después a las tabletas de barro o madera y finalmente el papel. Pasó exactamente lo mismo. La humanidad se ha resistido a abandonar un formato de lectura y cambiarlo por otro.
Pero quizás la reflexión más importante para mi, es el reconocimiento de que la literatura inició como una narración oral (no había escritura). La mayor parte de la historia, la humanidad ha leído en voz alta. Eso ha sido lo considerado como normal, la mayor parte de la historia humana. Es recientemente, no más de 100 años, que lo que predomina es la lectura silenciosa e individual.
Entonces, ¿por qué el rechazo considerable a los audiolibros?
Me lo he leído a toda mecha. Contiene anécdotas deliciosas, como la de la primera lectura pública (en Occidente) de la leyenda de Gilgamesh, o la de la invención del espacio en blanco en la alta Edad Media irlandesa. La autora ha puesto mucho de su parte para que el libro fluyera y al mismo tiempo resultase informativo. Tal vez hubiera ganado acortándolo un poquito y rebajándole un poco el optimismo (me empalagan un poco los mitos de la lectura «mágica» que nos «transporta», nos «transforma» o nos «sana»...). Me habría gustado saber más exactamente de dónde procede la información en cada momento, porque hay páginas que se me hacen algo frágiles, algo dependientes de representaciones artísticas de escenas de lectura, que vaya usted a saber… También le falta una corrección más de galeradas, con la que se podrían haber evitado unas cuantas erratas y algún error de bulto (¿mil hogares tenían gramófono en 1935? ¡millones, debían de ser!).
Es un libro que brinda datos e historias fascinantes, donde se nos explica que la lectura existe mucho antes de que se inventaran los libros, también nos enseña la creación y evolución de estos últimos e incluso aporta una mirada prospectiva sobre la lectura.
Sin embargo, desde un principio se enaltece y promociona la lectura en voz alta, que claramente se entiende las ventajas y bondades de ello pero hasta cierto punto este tema se vuelve repetitivo. La primera mitad integra la historia de los libros, la lectura y la practica de leer en voz alta, que es la parte interesante y fascinante de este libro, la segunda mitad fue lo que me pareció repetitiva, enfatizando una y otra vez sobre leer en voz alta, reiterando las bondades a través de ejemplos.
Es un libro muy interesante, me encantó cómo la autora nos cuenta la historia de la lectura y cómo ha ido evolucionando a lo largo de los años, y aunque el final donde menciona películas me pareció que era un poco innecesario (o al menos a mí me pareció menos interesante que el resto), en general todo el libro es muy lindo y creo que a cualquiera que ame los libros puede gustarle también.
Como gran fan de los audiolibros este libro me llamo mucho la atención, si me he topado con quien me dice que "escuchar un libro" no cuenta como leerlo pero aquí se refuta esa afirmación con pruebas y argumentos. Al final del día, lo importante es leer y adentrarse en este mundo maravilloso de la literatura sin importar el formato.
Como señala la autora “un viaje por el tiempo” desde mi punto de vista muy ágil e interesante, la información justa para no hacerlo denso, me gustó mucho. Gracias Claudia por la recomendación, lo disfrute de principio a fin y se fue como agua. Escuchado en Storytel.
Como lectora, he descubierto que ese gesto de todos los días, leer, no es algo fijo ni eterno, sino el resultado de muchos cambios: leer en voz alta, escuchar a otros, compartir historias. El libro me hace sentir acompañada por esa genealogía de lectores y oyentes que existieron antes de mí.
Aunque en algunas ocasiones da vueltas sobre las mismas ideas demasiadas veces, sigue siendo un libro precioso y un homenaje a todas las personas que hemos leído o nos han leído en voz alta. Además de una fuente de anécdotas curiosas, de las que siempre está bien tener una colección.