Tercer libro que me leí obligada en el instituto.
Yo era una niña a la que le gustaba leer, si bien no era una lectora tan ávida como puedo serlo ahora.
Algunos de los libros que leí en el instituto me hicieron darme cuenta de que no todos los libros son para todos los lectores, y de que para disfrutar la lectura hay que seleccionar los libros (o al menos los géneros y temáticas) cuidadosamente.
En este caso, pese a que ya era una aficionada a la mitología griega (creo que siempre me han gustado las civilizaciones antiguas como la de Grecia, Egipto y Roma), la historia del Argo y los argonautas me dio un poco igual. Sí que disfruté algunos de los relatos, pero volvemos a lo de siempre: los libros de relatos pueden gustarme pero no me enganchan. Me cuesta ponerme con ellos, porque cuando estoy dentro de la historia, se termina y saltan a otra.
Total, que para acercar a adolescentes a la mitología griega no creo que sea la mejor opción (y mucho menos ahora que tenemos tantísimas adaptaciones maravillosas). Actualmente, para niños de 12/13 años que tendría yo cuando leí este libro, les haría leer Percy Jackson (e incluso podrían conocer la mitología nórdica con Magnus Chase).
Y para adolescentes de unos 16 años, tenemos la maravilla de Lore Olympus (que incluso trata temas delicados que podrían venir bien a estas edades para detectar conductas peligrosas o dañinas).