En los diamantes de Kalimantán, Nina Melero nos presenta una novela de aventuras que engancha desde la primera página. . El protagonista es Jaime , un estudioso y apasionado de los animales. Tras mantener conversaciones con otra estudiosa a través de internet, recibe una extraña carta en la que le invita a ir a Borneo. . Bastante aislado en su vida personal, no se lo piensa y decide emprender un viaje que cambiará su vida. Una vez en Borneo, se dará cuenta de las extrañas pistas y descripciones le darán más de un quebradero de cabeza. . Aunque no estará solo en el viaje. Una pareja con otros intereses, también le acompañarán en esta aventura. . Es una novela muy entretenida. Es cierto, que al principio cuesta un poco arrancar, algo entendible por la extensión de la novela. Eso sí, según avanzan las páginas la historia se convierte en algo muy interesante de leer con descripciones que hacen que la lectura sea envolvente.
Nina Melero me ha transportado a varios lugares y momentos y en todos ellos he disfrutado como hacía tiempo.
Por una parte, me ha llevado unos cuantos años atrás cuando era una lectora ávida de Matilde Asensi y sus libros de aventuras. ¡Me encantaban! Y Nina con sus Diamantes de Kalimantan me ha hecho recordar lo que disfruto este género.
Pero no solo me ha transportado temporalmente, si no que me ha llevado de viaje al exótico, frondoso y misterioso Borneo. Me ha hecho pisar hojas y raíces, abrirme paso entre la exuberante maleza embriagada por el olor a especias y flores que nunca había visto en persona, escuchar sonidos desconocidos, conocer especies que no sabía ni que existían y a los más misteriosos e inquietantes habitantes del Borneo profundo, los Dayak, una tribu sobre la que corren muchos rumores. ¿Será cierto que coleccionan cabezas? ¿Seguirán siendo tan temibles como los pintan?
Me lo he pasado bomba en este viaje con Jaime un ornitólogo que recibe un críptico mensaje de Intán su colaboradora en Borneo que le empujará a comenzar un viaje para buscar aquello que siempre quiso encontrar.
El libro está escrito en primera persona desde la perspectiva de Jaime y este recurso personalmente ¡me encanta! Sentir en primera persona lo que le está pasando al protagonista hace que te metas de lleno en la historia. Me he reído, he sufrido y he llorado con él. ¡Hasta he sentido dolor!
El estilo de Nina es muy cercano y lo que más me ha gustado es que define muy bien la personalidad de cada personaje con el lenguaje que usa. Utiliza un lenguaje cotidiano con frases que sacan más de una sonrisa.
Por otra parte los personajes son maravillosos tanto héroes como villanos, por que sí sí tenemos villanos y ¡vaya tela! Quiero destacar a Cococha su humor y personalidad. -Espero que consigas ese bocata de lasaña amigo-.
Sin duda un 5*, espero leer el libro anterior de la autora en breve: Archipiélago