Bullhead está lejos de todo; es el más lejano, olvidado, polvoriento y miserable agujero del estado de Arizona. Si eres adolescente, la única forma de matar el tiempo es participando en carreras de coches… Y metiéndote en problemas. Tom y sus amigos, a bordo de un flamante Thunderbird, escapan del sheriff local y entran en un túnel que jamás habían visto antes. El problema es que en ese túnel se puede entrar, pero salir… es más complicado. En su interior, hay todo un universo.
¿Qué secretos esconde el túnel infinito? ¿Podrán regresar a casa o tendrán que vivir eternamente en este mundo fantástico, repleto de peligros?
Es Dragones y Mazmorras. Es Fast and Furious. Es Mad Max. Pero, sobre todo, la nueva novela del aclamado escritor y director Elio Quiroga es una obra única.
Abre tu mente y déjate llevar por el efecto túnel.
Elio Quiroga es un escritor, director y guionista de cine.
Fue nominado al Premio Goya al Mejor Corto Documental en 2004 por El último minutero, que fue asimismo seleccionado en la Sección Oficial de Documentales del Festival Internacional de Cine de Karlovy Vary, sección a la que regresó al año siguiente con el cortometraje documental Uwe, sobre el pintor Uwe Grumann. En 2005 adaptó a Stephen King en el corto animado Home Delivery, presentado por Guillermo del Toro, Premio al Mejor Corto en Fantasporto y elegido a competición en las Secciones Oficiales de un centenar de festivales internacionales. En 2009 realiza el corto animado Me llamo María, que es preseleccionado para los Oscars 2011. En 2015 realiza Sirena Negra, cortometraje que adapta la obra homónima de Vanessa Montfort, dentro del proyecto Hijos de Mary Shelley, que coordina Fernando Marías. El corto obtiene el Premio a la Mejor Película en el Festival Internacional de cine de Noida y el de Mejor Actriz en el Festival Internacional de cortos de Bombay.
Desde 2008 es representado por William Morris Endeavor y por Kleinberg Lange Cuddy & Carlo LLP. En España es representado por Alsira García Maroto como director y guionista y por Alicia González Sterling como escritor. Ha sido considerado en Hollywood como director para proyectos tan dispares como World War Z, Shark Night 3D, Pan, el remake de The Osterman Weekend (Clave Omega) de Sam Peckinpah, Neverwhere de Neil Gaiman, Passengers, o la adaptación al cine del comic Grendel, creado por Matt Wagner. Ha trabajado asimismo en Hungry Ghost, adaptación de la novela de ciencia-ficción Chinese Opera del escritor neozelandés Ian Wedde. También trabaja como analista de guiones y script doctor. Ha publicado varios libros, como son Mar de Hombres, Ática, El Ángel del Yermo, o La Materia de los Sueños, que fue premiado con el Accésit al Premio Everis de Ensayo 2003.
En 2012 publica su primera novela, El Despertar, editada por Timun Mas, a la que seguirán Los Códices del Apocalipsis (Tyrannosaurus Books) e Idyll (Dolmen Editorial).
En 2014 crea la serie de divulgación científica Science Gossip, junto con Luis Sánchez-Gijón. La serie es la primera producción canaria nominada a los Rockie Awards del BANFF World Media Festival.
En 2015 recibe el Premio Minotauro de Novela7 por Los que sueñan.
En 2018 publica el thriller Entre los sueños, con Ediciones B.
En 2019 estrena La estrategia del pequinés, largometraje que adapta la novela del mismo título de Alexis Ravelo, protagonizada por Unax Ugalde, Kira Miró y Jorge Bosch.
Menudo viaje. Novelón de más de 500 páginas y 5 partes, que podría dar para una serie. Tiene de todo: carreras de coches, romance, ciencia ficción, muchas aventuras, y también da cabida para la reflexión y para algún que otro momento de terror.
Elio crea un ambiente ochentero que tiene vibras de todas esas pelis y series tan conocidas, mezclando aventura, ciencia ficción y romance magistralmente.
Cuando leí la premisa, no estaba seguro de si me gustaría, pues los coches y las carreras de coches, en un principio, no me llaman mucho la atención. Pero… en esta novela todo eso pasa a un segundo plano.
Unos personajes maravillosos que se ven envueltos en una persecución frenética en un túnel infinito y lleno de peligros, aventuras y en ocasiones terror…
Si eres fan de los 80s, de películas como Fast and Furious o Mad Max… no dudes en leer esta novela que te enganchará desde el primer momento y te mantendrá envuelto en esta carrera por la vida…
Tiene ritmo, una gran inventiva y un final que creo que cumple ante la potencia de su premisa, pero no he conseguido entrar en la historia: será los personajes, sus relaciones o esa especie de inocencia ingenua de película de los 80 que sobrevuela su primera mitad o el desenfreno de sus últimos capítulos.
Y no es aburrido ni pesado, de hecho esas 500 páginas vuelan como si fuesen la mitad, manteniendo el interés en gran parte de la lectura. Hay terror, ciencia ficción y acción, incluso momentos más filosóficos.
La edición, como siempre, un lujo, a pesar de ser un libro tan grande. Parece un vhs de verdad.
En su ya dilatada carrera en la ficción (no solo en ámbito literario), Elio Quiroga ha apretado aún más el acelerador de su inventiva con este Efecto Túnel. Partiendo de una premisa y arranque (sic.) al que nos subimos de forma totalmente cómplice, la novela no tarda en ampliar de forma DESCOMUNAL la ESCALA del misterio en torno a este túnel aparentemente interminable en el que se internan los personajes de esta historia.
En mi caso particular, creo que el conocer de antemano el carácter más "aventurero" de la historia le hace más bien que mal. Pues los primeros compases de Efecto Túnel juegan muy bien con el contexto "creepypasta" asociado a los espacios liminales como los BACKROOMS. Instaurando rápidamente una sensación opresiva y de pura paranoia al llevar bastante recorrido hacia delante en las entrañas de este túnel sin que nada termina excepto la gasolina y la cordura de los personajes. Sin embargo, de las referencias directas que se dejan caer en el texto de la contraportada, hay una que se convierte en el mayor motor (sic.) creativo de la obra. Y eso es un juego literario "rolero" por el cual el autor actúa como un Master planteando "campañas" e inesperados "módulos" para sus personajes. Los cuales deben aprender rápidamente a actuar e interaccionar con el Túnel y sus habitantes con objetivos y acciones de obtención de recursos y superación de desafíos con tal de poder seguir avanzando con la esperanza de poder salir de ese impensable espacio. La estructura de la novela por tanto, aún separándose en 5 partes. Se fracciona más bien en tantos capítulos de muy breve extensión cada una a modo de "marchas" narrativas para que el conjunto no "gripe" en ningún momento de sus 500 páginas.
Ese continúo "sense of wonder" en torno a las tantas situaciones que se darán en este viaje, conforman una propuesta bastante curiosa en su total "entrechoque" temático y generacional. Que busca interesar tanto a los "veteranos" de las estanterías de videoclub (una vez más, ovación total al diseño y edición de Dimensiones Ocultas). como a generaciones más jóvenes que logren vislumbrar en la propuesta y estructura de Efecto Túnel una historia con un potencial trasladable a la nueva serie de éxito del servicio de streaming de turno. De esto también se puede hablar el "reparto" central de esta historia. Con el joven Tom al frente de una improbable "panda" que terminan adentrándose en ese túnel que parece haberse construido de la noche a la mañana, para así lograr escapar de sus problemas sin llegar a imaginarse los tantos en los que se lanzan sobrepasando cualquier límite de velocidad. Tom parte de un buen perfil de joven en una incertidumbre vital y existencial que coincide con tantas adolescencias actuales. Sí que logra ver en su amor y experiencia por los coches una probable salida del pueblo de mala muerte en el que está varado tanto él como sus amigos y pareja. La inconsciencia de la juventud se muestra de entrada con Tom desafiando a cualquiera que pueda dejarse unos preciados "pavos" en carreras ilegales para los que un sheriff que también vela por él como una figura paterna, busca poner freno. Con estos personajes iniciamos camino al que se sumará Jenna. Otra joven de algo más de edad, fatalista experiencia y más sueños que éxitos personales en su retrovisor. Elio Quiroga busca conformar un grupo bastante ecléctico y con biografías bastante completas y encorazonadoras. Si bien es cierto que el tipo de historia que termina encarando no llega a jugar tan bien para desarrollar este bagaje de caracterización de personajes. Véase el caso de Jenna, que parte de una profesión más particular de lo esperado que no se aborda mucho más que para ejercer de mayor deseo personificado para acercarla "mucho más" al prota, y auto asume un rol de "ancla" del personaje que malentiende el tener entidad independiente. El sheriff Rob también me parece bien a destacar, porque Elio logra darle una agradecida vuelta a un conocido arquetipo de esta clase de historias. Pero su rol se trunca para mantenerlo en el último acto como un elemento a mayores de un plano emocional que quizás se sienta de más llegado a cierta parte de la historia. La cual parece que quiere abordar una gran épica sin querer terminar de desvirtuar a unos personajes que no dejan de ser seres humanos de a pie en una situación que lógicamente les supera. A la vez que también busca replicar una interacción de personajes de películas 80" donde se enfatiza el "poder" de la amistad y el amor sin cortapisas.
Efecto Túnel plantea un particular UNIVERSO literario bastante ambicioso. Llegando a dejar sobre la mesa bastantes posibilidades y elementos de su mitología que bien merecerían re explorarse. Aunque también sorprende ese tono fatalista de que sabe a bien dejar esto para el último momento. Para que, en la medida de lo posible, se disfrute de la adrenalítica acción y aventura por las tantas etapas del Túnel hasta que toca encarar a devastadoras certezas que hacen complicado llegar a plantear futuras entregas de este universo de forma más lúdica.
P.D: Destaco mucho y para bien el ebook que acompaña el ejemplar de Efecto Túnel. Una breve pero estupenda antología de relatos donde Elio Quiroga desenvuelve aún mejor que en la gran vastedad de su aventura de alta cilindrada, esas historias de corte surrealista de horror arquitectónico, urbano y costumbrista. Que me hacen ver a Elio Quiroga como un "Junji Ito" Palmense si se lo propone.
La sensación de velocidad y la opresión bajo el túnel es constante, así como el agobio de estar atrapados durante semanas, o más tiempo, en un paisaje apenas cambiante. Sin embargo, esta historia no va solo de unos supervivientes en medio de un túnel oscuro, también encuentran todo tipo de sociedades (una similar a los bárbaros de Mad Max, otra de hombres tobo, una curiosa utopía y otra más que prefiero no desvelaros) así como toda clase de criaturas y coches. Muchos coches.
Me he sentido más identificado con Rob que con Tom, quien no deja de meter la pata(aunque en ese sentido es una buena caracterización juvenil), aunque al final acabas pillando cariño al protagonista, así como a su grupo de acompañantes, sobre todo Flicker que me recordaba a mí yo más juvenil.
Una novela de fantasía y aventuras, con momentos sangrientos y de terror y de lo más redonda, que consigue que te bebas sus más de 500 páginas tan rápidamente como el Thunderbird de Tom.
Menudo viaje! Una pasada! Empieza con un rollo a lo Deathproof o un Fast And Furious underground para seguir como The Goonies enmarcado en una trama parecida a Made In Abyss pero más misterioso y macabro si cabe, luego hay un poco de Mortal Engines y un rollo Mad Max bajo tierra muy chulo para luego seguir como una historia de aventuras siniestra y terminar en una locura máxima que recuerda a la ciencia ficción y al primer episodio de Star Wars, con un final abierto a la imaginación muy acertado!