«Estaba todavía demasiado cerca ese tiempo de oscuridad del que veníamos y nos resultaba difícil calcular el límite de la tolerancia y la dimensión del riesgo. Vivir siempre con un cierto temor a ser descubiertas, disimular y evitar las manifestaciones públicas de amor terminó convirtiéndose en un hábito […]. Sí, somos dos ancianas y todavía nos amamos, ¿qué pasa?».
Extraña, singular e increíblemente nítida y poliédrica; la ópera prima de Julia Huedo Berenguer es como un prisma sobre el que incide la luz y se pierde en una cascada de colores. Es como asomarse a las formas de un caleidoscopio y ver cómo encajan las piezas para, inmediatamente después, ver como se deshacen. Sin duda, no hay mejor forma de presentar tu vida que a través de estas memorias noveladas aglutinadas bajo un título dual cargado de significado, Ingrid o Humphrey: vivir en la bisagra.
Esta narración se cimienta en distintos tiempos: los fragmentos de la infancia, tintados con los anhelos truncados del aire renovador de la II República y los sofocos de la Guerra Civil y la posterior dictadura; la muerte de la abuela y el primer amor de la infancia; la rebeldía de los primeros estudios; la militancia política y las contradicciones de la izquierda; la no aceptación de la homosexualidad; y el amor correspondido de madurez, un amor sin censuras, pero un amor en peligro.
Julia Huedo Berenguer se desnuda en esta obra de una forma muy íntima, exhibiendo una gran capacidad de evocación, análisis y realismo histórico. Estas memorias son como un puzle de recuerdos y cada hilo del pasado es como un brochazo en un lienzo. Y los lectores no pueden hacer otra cosa que alejarse unos pasos, no muchos, pues su lectura les atrapará
Que bonito poder conocer la historia de Julia y, en cierto modo, la historia de Valencia durante y después de la dictadura franquista. Siempre es un placer conocer testimonios de personas LGTBIQ en las décadas y contextos más restrictivos, pero la forma de narrar, tan sincera y precisa, de Julia, realmente me ha trasladado allí.
Es un libro espectacular, una historia que puede parecer lejana pero que a día de hoy aún podría ser la de cualquiera de nosotras. Descubrir tu homosexualidad, el temor a no ser comprendida y a no comprenderte ni a ti misma, tratar de encajar a la fuerza, no sentirte cómoda con tu identidad, autosabotearte e incluso anular tus sentimientos o llevar una doble vida. Es una narración que te hace empatizar y reflexionar sobre todas esas personas que han sufrido tanto para poder ser ellas mismas, pero con el componente añadido de vivir en una época en la que las libertades y los derechos de la mujer y colectivos oprimidos destacaban por su ausencia.
No es una historia conmovedora, es una historia de desafío y lucha en todos los aspectos. De la búsqueda de tu sentido en el mundo, en los cánones estrechos de una sociedad en los finales de la dictadura y su evolución, de cómo vivir en la bisagra es el río entre el infierno y la vuelta al mundo de los vivos. Maravillosa.
Julia, qué suerte tuve al encontrarte en la feria del libro de Valencia. Me ha encantado leer tu historia, y sobre todo, entender el contexto de nuestra lucha desde una perspectiva tan personal.
Es una historia conmovedora. Es tierna la forma en la que te sumerge para conocer la historia de Julia. Me ha gustado mucho y, hasta me atrevería a decir que es el mejor libro que he leído este año.