La vida es un transitar, de ahí lo de transiciones, por etapas y emociones que para este poemario divido en cuatro estaciones.
Transiciones de juventud. Con aires de juventud estrenamos primavera. Vuelan pasiones extremas, te atreves con cualquier tema y la injusticia te quema.
Transiciones de edad madura. Los aires de madurez juegan entre dos un estío que te asienta, te estabiliza y serena y un invierno que desagua la realidad más amarga.
Transiciones de un otoño. Y al final llega ese otoño que agita tus hojas secas. La edad te hilvana los sueños y te desgarra en jirones. Amores y desamores entretejen sinsabores con esos recuerdos rotos que guardas en los arcones. Quizá te llueva ese olvido que te borra las heridas, que fue causando la vida.
Tras las cuatro transiciones, puede que, con mucha suerte, te aguarden unos abrazos que ahuyenten tus soledades y te arropen los ocasos mientras el alma despega hacia nuevas transiciones.
Sensibilidad y reflexión Los poemas van encabezadas por un lema y varios de ellos están acompañados por unas exquisitas imágenes. Los versos de Patricia no son fáciles de entender, más bien, reflexivos o encriptados. Hay que explorar cada palabra de un verso y cada verso de un poema desde diferentes puntos de vista. La poetisa refleja las cuatro estaciones y los sentimientos que cada una de ella le evoca. En “Amor a medias” se palpa el ardor que deja el desamor y en “La ecuación del amor” combina las matemáticas con la lengua dando luz a un poema de un amor imposible. ¡Qué conmovedor es el poema “Etérea mariposa”, un homenaje dedicado a su amiga, Eva. Sin duda, “Ojos negros me miraban” y “Aires de otoño”, para mí, son los más bellos. Desde el primer verso hasta el último he sentido fuertes vibraciones y dolorosos retortijones dentro de mi ser. ¡Enhorabuena, Patricia!
Este es un poemario dividido en las 4 estaciones del año, que comienza en primavera y termina en otoño. Hace un recorrido de vida desde las ilusiones de nuestra juventud hasta los aprendizajes de nuestra madurez. De una rima exquisita y un lenguaje muy bien elaborado, estos poemas nos ayudan a transitar aquellos sentimientos que tenemos ante la vida, amores y desamores, ilusiones y desilusiones, las perdidas y aquel aprendizaje que nos queda al final. Los poemas tienen distintas formas que dan variedad al poemario. Recomendado.
Un poemario precioso. La autora nos lleva por el paseo de la vida representado por las estaciones del año. Encontraremos amor, pasión, desamor, reflexión social, encuentros con uno mismo... Todo lo que la vida misma es en su más pura esencia. La pluma de la autora es elegante, delicada y muy rica en palabras, que junto con la cuidada rima entre versos, hacen de este poemario una delicia al leerlo.
Disfrute de cada poema. Este poemario es un transitar de emociones en diferentes momentos de la vida. Me ha encantado la invitación que nos deja la autora en sus versos para hacer ese viaje de aceptación y reflexión. Felicidades, Patricia. Ame el poema A destiempo.