Dentro del drama em gente pessoano la máscara concedida a Álvaro de Campos es la que más parecido tiene con su creador, hasta el punto de que hay momentos en los que es casi imposible distinguir entre Campos y Pessoa. Durante los 20 años que van de su cración en 1915 a la muerte de ambos como co-hermanos en 1935, las vidas y las poesías del poeta y de su heterónimo se mezclan e imbrican de forma complementaria y casi indisoluble. Pessoa llegó a definir a Campos como "el más histéricamente histérico de mí" o como "mi compañero de psiquismo", de manera que la recopilación de la Poesía completa de Álvaro de Campos recoge uno de los núcleos fundamentales -aunque todos lo sean- de la obra de su creador.
Ejemplo CALLOS A LA MANERA DE OPORTO
Un día, en un restaurante, fuera del espacio y del tiempo, me sirvieron el amor como callos fríos. Delicadamente dije al encargado de la cocina que los prefería calientes, que los callos ( y eran a la manera de Oporto) nunca se comen fríos.
Se impacientaron conmigo. Nunca se puede tener razón, ni en un restaurante. No comí, no pedí otra cosa, pagué la cuenta y me fui a dar una vuelta por la calle.
¿Quién sabe lo que quiere decir esto? Yo no lo sé, y pasó conmigo...
Fernando António Nogueira Pessoa was a poet and writer.
It is sometimes said that the four greatest Portuguese poets of modern times are Fernando Pessoa. The statement is possible since Pessoa, whose name means ‘person’ in Portuguese, had three alter egos who wrote in styles completely different from his own. In fact Pessoa wrote under dozens of names, but Alberto Caeiro, Ricardo Reis and Álvaro de Campos were – their creator claimed – full-fledged individuals who wrote things that he himself would never or could never write. He dubbed them ‘heteronyms’ rather than pseudonyms, since they were not false names but “other names”, belonging to distinct literary personalities. Not only were their styles different; they thought differently, they had different religious and political views, different aesthetic sensibilities, different social temperaments. And each produced a large body of poetry. Álvaro de Campos and Ricardo Reis also signed dozens of pages of prose.
The critic Harold Bloom referred to him in the book The Western Canon as the most representative poet of the twentieth century, along with Pablo Neruda.