Con un lenguaje narrativo, empático y accesible, La niña no supo lo que pasó busca inspirar un cambio en el patrón de revictimización, desmitificar el trauma y, sobre todo, ser la voz que visibiliza el abuso sexual. Franchesca M. Soto cuenta su experiencia, desde la rigurosidad y el detalle que implica vivir estos episodios.Además, el lector se adentra en lo más profundo de su ser para comprender cómo la culpa, el miedo y la vergüenza afectan a los sobrevivientes. Pero no solo se trata de Franchesca, se trata de todos los que han transitado estas emociones, se trata de la mirada silente de muchos testigos, de la negligencia de algunos cuidadores y de cómo los niños muchas veces quedan inmersos en esta desprotección. Estas páginas te sumergen en un viaje valiente y transformador hacia la resiliencia y la superación. Este libro es un mensaje de esperanza para los sobrevivientes de abuso sexual, pero también es un llamado a la conciencia que demuestra cómo todos podemos dar un pequeño aporte en la disminución de este delito.
Una historia conmovedora y valiente. Me gustó cómo la autora explicó el proceso de sanación. Es un proceso que dura toda la vida con sus altas y bajas, enfocado al perdón y a la reconstrucción de nuestro ser. A veces el acto de perdonar puede ser la parte más difícil y ver cómo la niña perdona a su ser y a su entorno fue muy emotivo.
El libro está excelente se los recomiendo tanto a los que pasaron por esa situación, profesionales, padres, maestros y para cualquiera que quiera entender y ayudar.
El libro está excelente se los recomiendo tanto a los que pasaron por esa situación, profesionales, padres, maestros y para cualquiera que quiera entender y ayudar.