El dibujo, estupendo. El guion, venía dado, por lo tanto magnífico también. Mi única duda es la perspectiva ética. No acabo de ver muy claro si los autores nos quieren presentar a unos héroes o a unos delincuentes. Es cierto que en los relatos o películas de ficción, tendemos a identificarnos con los protagonistas, aunque estos estén buscando la mejor forma de saltarse la ley. Pero en este caso se trata de hechos reales, con personas reales y con damnificados reales. Por ello no acaba de cuadrarme la última frase del apartado “Trasfondo histórico” con el que remata el libro: "Aunque la mayoría de ellos pagaron sus crímenes, será el lector el que, si lo desea, juzgue sus acciones…" ¿De veras hay dudas sobre el veredicto?