No conocía nada de esta reina, salvo que era nieta de la reina Victoria. Pero no me extraña que haya quedado en la sombra, porque la pobre tampoco es que destacara por nada, sólo tuvo su momento de gloria al conquistar a Alfonso frente a muchas otras princesas que estaban por encima de ella en rango y cualidades.
Prácticamente toda su vida fue muy triste, siempre relegada a un segundo plano, tanto en la corte de la reina Victoria, donde su madre había perdido todos sus privilegios reales por haber contraído un matrimonio morganático, como en la de España, anulada por una suegra despótica y humillada por las constantes infidelidades de su marido.
Lo mejor del libro es cómo se va viendo la decadencia de España a principios del S.XX, no sólo de la monarquía, sino de la sociedad en general, y cómo los políticos se aprovechan de esa situación para sus propios intereses, sin tener en cuenta lo que es mejor para el país, dando lugar a los numerosos conflictos que llevarían a la Guerra Civil. Un periodo de la historia de España que recuerda en muchas cosas a lo que vivimos actualmente, y del que deberíamos haber aprendido.
Lo peor es que el libro acaba a mitad de la vida de la reina, nada más exiliarse. Me habría gustado que hubiera narrado cómo fue su vida en el exilio y como vivió que Franco nombrara sucesor a su ahijado, el príncipe Juan Carlos.
El estilo narrativo de Pilar Eyre no me entusiasma, pero los hechos históricos son fieles a la realidad y los diferentes personajes están muy bien retratados.
Un libro interesante para quienes gusten de historia novelada.