Creo que la Loaeza es la favorita de mi hermana. Me lo encontré en el baño. El libro. En el baño de la casa de mi hermana. Arriba de una Tvnotas. Como buena “periodiquera” de la sección sociales, ella no puede dejar de leer a la “niña bien” más famosa de México.
Este libro está muy grueso. Tiene muchas hojas, pero es tan chistoso. Porque es contemporáneo. Porque te ríes de la realidad de la que se burla Loaeza. Leer HOLA es la forma más fácil de acercarnos a las princesas. y adentrarnos más aún al mundo aspiracional en el que nos envolvemos.
Recordé a mis abuelas, y como ellas saben los nombres y jerarquías de la realeza europea. Yo escuche en algunas ocasiones hablar de Carolina y Estefanía y pensaba “Tal vez son unas tías, como tenemos tanto pariente”. Creo que ellas si eran lectoras del HOLA, aunque lo nieguen.
Mucha risa, mucho chisme, mucha historia de primera mano también. Es bueno.
Lo más complejo del libro son los chismes que se cuentan de quienes salen en la revista ¡Hola! pero no por eso es un mal libro, al contrario, refleja muy bien la vena chismosa y aspiracional de muchas personas y en la que en cierta medida (mayor o menor dependiendo de cada caso) uno se puede ver reflejado y aunque en un inicio me pareció que era dificilísimo encontrar a alguien que de verdad estuviera tan enviciado con los por menores de los famosos y que se sintiera tan agradecido y comprometido con saber qué es de ellos, quizó la vida que al estar por finalizar el libro encontrara un vídeo de una chica que si bien no estaba obsesionada con la monarquía española o inglesa, sí lo estaba con personalidades como las Kardashian. La manera de la autora de narrar es muy ligera y amable con todo tipo de lector, te engancha y entretiene a la vez que te va pintando la ideología y forma de vida de las personas cómo Sofía y Mina de una forma un tanto indirecta al describir la manera en que interactuan con la revista y las noticias del espectáculo y la farándula. Se profundiza bastante bien en los personajes principales, aunque algunos otros secundarios quedan un poco desdibujados, a tal grado que al final de la novela puedes ver la evolución casi obligatoria e inevitable de ellos, lo cuál me hizo muy feliz. Sin embargo debo admitir que para mi gusto habían demasiados detalles de la vida de personajes populares y famosos que hacían que no sintiera la necesidad de acabar con el libro de una tajada ya que hubieron muchas páginas seguidas que hablaban de sus vidas y que si bien no me aburrían del todo, tampoco llegaban a intrigarme o aficionarme bastante, lo que hizo que tardara poco más de una semana en acabar el libro pese a su prosa tan ligerita. Aunque el libro no me volvió loca sí me quedé con ganas de leer otra obra de la autora y tengo la impresión de que si la sigo leyendo terminaré encontrando un libro de ella que me fascine de principio a fin porque su manera de narrar es genial.