¿Sientes que tienes alguna herida emocional que te impide avanzar hacia tus metas?
Si tu no decides abordar tus heridas, tus relaciones, tus experiencias y tu cuerpo, lo harán por ti.
Este libro es un mapa hacia la transformación de tu relación contigo misma y tu entorno.
Las heridas del pasado viven contigo en el presente, y se manifiestan en tus relaciones, tus emociones incómodas y en la conexión con la espiritualidad. Para poder identificar dónde te encuentras ahora y qué te llevó a tomar las decisiones que han formado tu presente, es necesario que des un paso atrás para encontrarte con tu niña interior, ver donde y cuando se dañó, rescatarla de ese dolor y cambiar el manual a través del cual estás viviendo tu vida.
En estas páginas no solo encontrarás conceptos que proporcionaran claridad a tu situación emocional actual sino también ejercicios prácticos y herramientas para que puedas despertar a tu propio terapeuta interior. Conseguirás un nuevo nivel de conciencia espiritual para poder transformar viejas creencias y paradigmas emocionales en nuevas libertades y así alinearte con tu autenticidad pura.
Interesante libro sobre heridas emocionales y reconexión con una misma. Los ejercicios de autoreflexión (sobre todo los de escritura) hacen el libro muy accesible a distintos niveles para muchas personas; sin embargo, las terapias de meditación escritas sin guía real personal son algo escuetas y genéricas sin un referente psicológico que te ayude en tu camino en forma de terapia presencial. Además, si cierro los ojos para decirme esas cosas a mi misma... ¿cómo lo leo con los ojos cerrados? ¿Lo memorizo? Están mal planteadas en mi opinión.
Las partes melosas, almibaradas y con plural de referencia (nosotras, estamos, somos, sanamos, juntas, etc) en las que la autora se incluye me ha costado leerlas, sobre todo la introducción al libro. Me han parecido hasta falsas de lo empalagosas que son sus palabras.
Sana tus heridas emocionales fue un libro que amé por completo. Le di cinco estrellas porque realmente aprendí muchísimo. Me ayudó a entender mejor por qué soy como soy, de dónde vienen ciertas reacciones y patrones, e incluso a comprender mejor a las personas que me rodean.
Me dejó muy claro cuánto nos marca la infancia y cómo esas heridas que no sanamos siguen influyendo en nuestra vida adulta sin que nos demos cuenta. Es un libro que te abre los ojos, te mueve y te inspira a trabajar en ti con más compasión y conciencia.
La autora incide en la importancia de mirar al pasado para que nuestro presente y futuro sean más saludables, tanto para nosotros como para aquellas personas con las que nos relacionemos.
Un libro para leer con calma, puesto que entre sus páginas se halla una enorme cantidad de información de valor; de esta manera podrás integrar su contenido con consciencia.