A las novelas les pedimos que estén bien escritas, que reflejen lo que somos y que sean rompedoras, es decir, que nos conduzcan con sus tramas a escenas y sensaciones a las que por otros caminos no habríamos podido llegar. Es el caso de la nueva de David Cano. Héctor Matías es el protagonista de la historia. El nuevo fichaje de uno de los equipos más potentes de Europa, que pronto se dará cuenta de que ser gay en el deporte profesional puede acabar convirtiéndose en una pesadilla. Para terminar con los tabúes no sólo hay que hablar de ellos. También hay que escribir sobre ellos. Es lo que hace Cano. No hay mucha literatura de fútbol que se atreva a dar esos saltos. Este libro se arma de valentía. Y nos da aquello que la realidad todavía nos niega. Por fin. ---- Puedes encontrar esta review en el #Panenka136. Disponible en tienda.panenka.org.
El ritmo de esta novela es bastante parecido al ritmo de un partido de fútbol: al principio avanza a tientas, planteando cada movimiento, se toma su tiempo, hay mesura y estrategia; luego, todo se puede precipitar y acelerar, para al final el juego virar hacia algo (casi) imprevisible. No sé mucho de fútbol, pero creo que esto, el ritmo de partido, de juego, es una de sus mejores bazas. No sé mucho de fútbol pero algo sé de armarios. Y de lo difícil y angustiante que puede ser salir de ellos. Uno se plantea todas las posibilidades, como un estratega o un deportista, antes de empezar a girar la llave que abrirá la puerta. Y ese proceso, el que pasará si hago esto, el dilema, el romperse la cabeza dándole vueltas sobre vueltas sobre espirales, es lo que le pasa a Héctor Matías, el protagonista de esta historia. Me resistí un poco a leer este libro: el fútbol, un deporte que no me interesa nada, me tiraba para atrás. Pero conozco a David, el autor, y él me decía que el fútbol no era el centro de la historia, sino su vehículo. Después de leerlo, le doy la razón. Es un ejercicio sobre los prejuicios, los estereotipos y los sesgos que tenemos como sociedad, una reflexión en clave de ficción sobre cuán avanzados o abiertos de miras nos consideramos. Y me gusta especialmente el final, abierto a varias interpretaciones. Compré esta novela en un evento del Orgullo LGTBIQA+, la leí durante la Eurocopa y posteo esto durante los Juegos Olímpicos. Y no recuerdo que se haya abierto el debate sobre el tema que la novela plantea. Estamos de lleno en el siglo XXI y la homosexualidad en el fútbol sigue siendo tabú. Como mínimo, es para reflexionar. Enhorabuena David Cano por haber sacado esta historia del cajón, o mejor, del armario.
Frases subrayadas para enmarcar:
“No tengo un problema con la bebida. Tengo un problema con mi vida, y uso cualquier calle que se me cruza para probar si corrige todo lo que está mal en mi cabeza.”
Me ha costado mucho escribir esta reseña, ya que creo que no soy ninguna entendida sobre el mundo LGTBIQ+ y lo último que quiero es molestar a alguien con mis observaciones y opiniones, así que desde mi más profundo respeto voy a hacerlo lo mejor posible. Como docente de adolescentes, me preocupan mucho las palabras que a veces oigo y los actos hacía compañeros/as, tras leer esta novela creo que es una gran herramienta para trabajar y abordar estas situaciones. Los primeros capítulos o mejor dicho "minutos del partido" se centran en describirnos la vida actual de Héctor, un "Marica" (así lo llaman en su pueblo y a escondidas en los partidos) de un pueblo diminuto de la España profunda que ha triunfado en uno de los deportes más homófobos, el fútbol. A lo largo de los siguientes seguiremos a nuestro protagonista en una montaña rusa de emociones, éxitos y fracasos y reiremos y lloraremos con el. Me gusta mucho la perspectiva que nos brinda David, ya que pese a ser un as del deporte que le da de comer, su autoestima está reducida a 0, tanto por tener una orientación sexual distinta a la "Permitida" en ese mundo junto con el único conocimiento que tiene del amor que no es otra que una relación tóxica que roza el maltrato Psicológico y físico, es una clara demostración de que el dinero no da la felicidad y que aunque veamos a alguien sonreír y triunfar puede que tenga un fondo mucho más oscuro del que creemos y, por tanto, es siempre importante demostrar un respeto y educación con todo el mundo, nunca sabes por lo que alguien puede estar pasando. Creo que es una gran novela que, aunque corta, nos da la oportunidad de enfrentarnos no solo a los miedos de alguien que quiere ser feliz por como es, sino que nos hace sentir opresión, miedo y asco por actos, palabras y situaciones que dan que pensar.
Héctor Matías tiene miedo. Héctor Matías no puede amar fuera de casa. Héctor Matías es rico, es impulsivo y caprichoso. Héctor Matías marca goles con rabia, Héctor Matías es gay y no puede decirlo. Tiene miedo.
David Cano ha construido un personaje creíble y lleno de aristas. 11 (Balduque) es una novela que milita en la tolerancia y que quiere derribar el conservadurismo que rodea al mundo del fútbol en España; un texto que ayuda a reflexionar sobre nuestras propias conductas censoras y homofóbicas y que se lee con una agilidad tremenda.