Una mujer despierta en un auto volcado en plena avenida nocturna. Hay humo y olor a nafta. Apenas siente sus piernas, el alumbrado público que entra desde afuera y los vidrios incrustados en su espalda. Descubre que ella es la conductora y, al instante, oye una voz dulce y delicada que la nombra. En el asiento de atrás viajan también una joven de quince años y un perro. La mujer no recuerda quiénes son, ni qué están haciendo ahí. Lo único certero es que están vivos. La historia comienza cuando volvemos al pasado, ahí donde la narradora, Paulina, todavía está ilesa. Se separa de su pareja y emprende un viaje en su Peugeot 307 hacia la costa sur con Maite, su compañera de oficina, y con Gallardo, su perro. Una novela perturbadora, envolvente y esperanzada. Un libro que asalta al lector con la inusitada fuerza de su prosa, sencilla y directa solo en apariencia. Una narración que nos habla de traumas, realidades y deseos.
(Buenos Aires, 1989) Es escritora, directora de teatro y actriz. Dirigió las obras Brick, Mi primer hiroshima, Condición de buenos nadadores, En lo alto para siempre y Recital Olímpico (las dos últimas, en colaboración con Eugenia Pérez Tomas). Como actriz, fue nominada a los Premios Cóndor de Plata por su trabajo en la película Dos disparos del director argentino Martín Rejtman. Publicó el libro de cuentos Los accidentes (Emecé-Notanpüan, 2017) y la novela de no ficción El día que apagaron la luz (Seix Barral, 2019), declarada de interés cultural por el gobierno de la ciudad de Buenos Aires. Formó parte de la selección “Ochenteros, escritorxs nacidos en los 80” en la Feria del Libro de Guadalajara (2017). Ha sido publicada en España, México y Chile y traducida al inglés y al portugués. En 2021 fue seleccionada por la revista Granta entre los 25 mejores narradores en español menores de 35 años.
entre 3 y 4 estrellas estarían bien, qué sé yo. me gustó y me intrigó todo el tiempo pero hacia el final siento que se pincha y no termina de remontar. me quedé con algunas preguntas pero es un libro entretenido y que transmite perfecto lo que vive la protagonista.
Hay que ser muy buen escritor para sacarle brillo a las historias intrascendentes, y este no es el caso. Me hizo acordar a esa novela sobre la chica convaleciente en la cama del hospital, la de Rosa Iceberg. Porque te haya pasado algo relevante (un choque, un accidente) no te va a salir una buena novela. Y más si se usan clichés como "una taza de café humeante" o cacofonías como "camilla mullida"; o se mezclan argentinismos con españolismos ("cerveza artesana" y no "artesanal" como se diría en castellano argentino). Por momentos pensé que podría toparme con otra genialidad del thriller rural como Bajo este sol tremendo, pero no.
La historia no es original. Se trata del antes y después de un accidente. La protagonista es un personaje típico de estos relatos: apática, cínica, hostil, odia al perro, a su novio, a su única amiga, etc. pero un día, un accidente potencialmente mortal le cambia la vida. Ya se imaginarán cómo.
La prosa tampoco me parece muy interesante. La escritora usa metáforas y analogías burdas y forzadas. No me voy a molestar en buscar la frase exacta pero por ahí hay una comparación entre una pista de baile y un eczema ardiente (?). Además, el ritmo del libro tiene un cambio súbito cuando ya está por terminar. La historia se alterna entre el presente (momento del accidente) y el pasado. El presente es tenso y está descrito a profundidad, las sensaciones corporales, la inmovilidad, la sangre, la pérdida de conciencia, la mirada de los transeúntes, etc y de un momento a otro, sin más explicación, todo eso termina.
Lo único que podría rescatar es la descripción de la crisis de edad y que hay un perro.
"¿Querés fumar? Es tabaco armado que compré en el kiosco". "¿Tomamos mate?" "El treinteañero no me responde los mensajes". "Felipe se fue a jugar al fútbol 5 y lo extraño". "Estoy triste". "El perro orina mucho cuando lo bajo en la ruta". De esas imágenes está repleta esta novela que no entiendo cómo llegó a ser finalista del premio Herralde. No hay historia ni búsqueda formal. El montaje es infantil. Un cliché tras otro y una extraña obsesión por describir a los personajes por su edad. ¿El título? Ni idea. Gente grande en una fiesta de quince criticando letras de reggaetón. No vale la pena.
Lo disfruté pero me gustó menos de lo que esperaba. Quizá porque soy yo misma una treintañera que lidia con problemas de chica de 15 de vez en cuando, pero me resultó reiterativo en los temas que toca y poco original en cómo los toca. El desparpajo, la distancia e incluso la crueldad con la que narra las cosas no me pareció algo innovador ni shockeante, me costó encontrar una voz propia. De vuelta, lo disfruté, creo que es un buen libro, pero para mi gusto le falta un golpe de cocción.
Llevaba más de la mitad y no lo voy a acabar xq ya hay suficientes cosas q me ponen de mala hostia en el día a día como pa además dedicarle mi tiempo de ocio. La protagonista es una egoísta insufrible q no la quiere ni su perro y el libro es tan malo q probablemente no sirva ni pa encender una chimenea
No es un libro que recomendaría a todo el mundo, pero a pesar de su aparente sencillez, de la poca trama, me ha gustado como exprime Fabbri a los personajes, como sus diálogos los definen y como construye sus pensamientos.
4.25 La atmósfera de angustia e intriga que se va creando desde el inicio de la novela se termina desinflando de una manera un poco decepcionante. Cuando iba por la mitad del libro pensaba que le daría 5 estrellas sí o sí, pero el desenlace fue muy intrascendente a mi parecer. Me gusta ese humor extraño que tienen las escritoras argentinas contemporáneas, es como irónico y depresivo sin llegar al morbo, traduce muy bien el sentimiento medio nihilista de la época que estamos viviendo xd
"A mí no me pareció bien porque yo creo que nadie abandona a nadie. Los novios y las novias se terminan. Una cosa es un final y otra muy distinta es un desamparo"
Un buen libro para comprender que el duelo tras la ruptura cada una lo vive como puede. También para comprender que la vida son vaivenes y que nada es lo que una espera, ni en el amor ni en la pena. (Ojo, que en todo momento hay humor, pero desde la hipérbole de lo trágico.)
"La estrategia de esfumarse es un método casi tan primitivo que ya puede pegar la vuelta y transformarse en algo adorable. 'Mirá lo que hace, ahora desaparece. Mirá lo que hace, ahora vuelve.' Criatura del cielo tan simple."
“Íbamos tan bien”. Eso. Íbamos increíble hasta el último tramo.
El final desilusiona por lo mismo: nos hacemos ilusiones con el accidente, la posibilidad de que a Paulina se le estuvieran ocurriendo los hechos narrados (muy en clave “La noche boca arriba”), una posible maternidad. Disfruté mucho el libro, pero esperaba que en los últimos 100 metros ocurriera lo inefable.
Me encantó la estructura de esta novela, es corta, intensa, mantiene en vilo al lector con un buen ritmo y está llena de frases inteligentes, mordaces, sensibles, humor ácido.
Paulina, el personaje principal, ofrece la voz de quien no pertenece, pero es capaz de hacernos identificar con ella.
(3,8/5) Me gustó pero no me fascinó como esperaba. Tiene un inicio inquietante que me llevó a devorar las primeras páginas, pero siento que hacia el final se desinfla un poco. Más allá de eso, me encanta la pluma de Camila. Ya lo noté en otro libro de ella. Te lleva de la mano junto a la trama y lo que sus personajes nos van contantando, te hace parte. "La reina del baile" empieza con Paulina, nuestra protagonista, herida post accidente con su coche. Poco a poco va comprendiendo lo que pasó, las primeras sensaciones, el vacío. Nos va relatando en modo de flashbacks momentos cotidianos, que la fueron marcando en su vida personal, deseos, decisiones, miedos al abandono, soledad, relaciones y más. Espero seguir leyendo a Camila Fabbri porque con las dos novelas que ya llevo leídas, solo quiero más 👌🏼💥
Hoy se presentó Camila Fabbri en una feria de editoriales independientes acá en Córdoba y obvio que me leí esta novela de una sentada antes de ir. Y QUÉ NOVELA. La historia es minimalista, me recordó en su estructura a Distancia de rescate. Hay un accidente en el presente, la protagonista está a punto de quedarla y por otra parte vamos viendo cronológicamente cómo llegó hasta ahí, de dónde salió esa quinceañera, ¿está bien el perro? Por supuesto, es mucho más que eso. No quiero entrar en detalles porque creo que es una novela corta, para leer en una sentada sin saber mucho al respecto y dejarse sorprender. La narración tiene una tristeza magnífica, hay una gran construcción en la voz de la protagonista; su comunicación, sus silencios. Quedé fascinado.
La historia es aburrida y poco original, mientras la leía tenía la sensación de haber leído ya algo parecido. No he podido odiar más a la protagonista. Tampoco me ha gustado cómo está escrita. No entiendo tanto hype ni que haya sido finalista del premio Herralde.
Qué lindo libro. Esa es la palabra. Lo disfruté mucho, me encantó la voz de la narradora, muy original, desconcierta mucho en el mejor de los sentidos. Bravo.
Me encantaría recomendarlo, pero me da rabia. Una trama bien pensada que no termina de elaborarse del todo. Ni para bien, ni para mal. La estructura regular, la redundancia es excesiva. Tres o cuatro frases buenas no hacen un libro bueno. Ays…
La historia me gustó. Sí, es sencilla, pero aaaa a a aa a a ah es que está tan bien narrada que es casi imposible que no la disfrutes. Me gustó especialmente que toda la novela esté escrita en presente, hacía tiempo que no leía una con este tiempo verbal. También me pareció bastante acertada la decisión de que la historia comenzara casi por el final. Eso te atrapa desde el principio y te mantiene pasando páginas queriendo descubrir qué pasó y cómo la protagonista llega a esa situación. En fin, es lo primero que leo de Camila y no va a ser lo último.
¿Quedan algunas preguntas sin respuesta? Sí, puede que sí. Marge, no voy a mentirte. Pero, aun así, es una novela que disfruté leer. Y Felipe es un boludo.
3,75 ☆ Esperaba otra cosa, me generó tensión e intriga todo el tiempo; pero creo que en algún punto se desinfla y me quedan huecos sin llenar. Tampoco entiendo del todo bien algunas brechas temporales que no terminan de cerrar, por lo menos para mí, la historia. Si bien me gustó y disfruté la lectura, creo que había depositado muchas expectativas en este libro. Igual siempre me gustan las historias de personajes rotos.
Qué hermoso libro escribiste, Fabbri. Leyendolo el cuerpo crepita bajo la terrible cachetada que es vivir la contemporaneidad, en un mundo donde todo tiene que servir para algo, todo tiene que tener una explicación, todo tiene que valer cierta cosa. La soledad, el abandono, el amor, las distintas formas del amor. Todo está acá bajo una prosa con la temperatura de “Te amo con el corazón que tengo acá dentro desde que nací. Voy a cuidar nuestras cosas”.
Schwer verletzt und orientierungslos: So findet sich Paulina Almada (35), Mitarbeiterin eines Versicherungsbüros, nach einem Verkehrsunfall in ihrem demolierten Auto am Rande von Buenos Aires wieder. Was ist passiert? Wer ist die 15-Jährige auf dem Rücksitz? Langsam kehren Paulinas Erinnerungen zurück.
„Dancing Queen“ ist der Debütroman von Camila Fabbri.
Unterteilt in 27 Kapitel, wird die Geschichte im Präsens und in der Ich-Perspektive aus der Sicht von Paulina erzählt. Dabei gibt es zwei Ebenen, die sich abwechseln: einerseits die gegenwärtigen Ereignisse, andererseits die Rückblenden zu Geschehnissen aus ihrem Leben vor dem Unfall. Die Handlung spielt Anfang der 2020er-Jahre in Buenos Aires und in der Provinz, die an die Hauptstadt angrenzt.
Die Sprache des Romans ist schnörkellos, nüchtern und klar. Dennoch gibt es einige sehr treffende Sprachbilder. Zudem transportiert der Schreibstil viel Atmosphäre. Auffällig ist der sarkastische Unterton.
In inhaltlicher Hinsicht ist der nur etwa 170 Seiten dünne Roman erstaunlich vielschichtig und facettenreich. Es geht um romantische Beziehungen, Einsamkeit, Kinderwunsch, sexuelle Gewalt und einiges mehr. Dazwischen sind feministische Anklänge zu finden. Damit greift die Geschichte viele Themen auf, die Frauen in ihren Dreißigern bewegen, und bietet Impulse zum Nachdenken.
Als nicht ganz altersgerecht, eher unreif habe ich jedoch die Protagonistin empfunden. Paulina wirkt durchaus lebensnah gezeichnet. Ihre spröde, launische, oft distanzierte, Gleichgültigkeit ausstrahlende, unhöfliche und fast unverschämte Art sowie ihre innerliche Widersprüchlichkeit machen es mir allerdings schwer, einen Zugang zu ihr zu finden. Auch ihre beinahe exzessive Vorliebe für Pornografie ist ein wenig befremdlich. Mitunter hatte ich den Eindruck, dass sie psychologische Hilfe benötigt.
Besonders die Kapitel nach dem Unfall sorgen für Spannung. Andere Passagen, vor allem in der ersten Hälfte des Romans, konnten mich weniger abholen. Der Abschluss des Romans bleibt etwas diffus und lässt viel Raum für eigene Interpretationen.
Wie die Autorin in einem Interview erklärte, soll der Titel ironisch gemeint sein. Für mich funktioniert er leider nicht. Daran ändert auch die Tatsache nichts, dass die deutsche Version - anders als das spanischsprachige Original („La Reina del Baile“) - den eingangs zitierten ABBA-Song aufgreift. Das Covermotiv passt hingegen ganz gut.
Mein Fazit: Mit „Dancing Queen“ hat mich Camila Fabbri nicht jeglicher Hinsicht überzeugt. Ein ungewöhnliches und eigenwilliges Debüt, das mich, offen gestanden, ein wenig ratlos zurücklässt.