Esta novela de Rodolfo Reyes Macaya es protagonizada por Cintia, quien crece en Lemucuyén, pueblo costero de la zona central de Chile. Entre los manzanares, la playa e idas a la plaza a comer papas fritas, nos adentramos en su vida interior, sus amistades y los primeros encuentros sexuales, una alternancia de esperanzas y decepciones. Cuando su madre decide irse a Rancagua, Cintia se queda junto a su padre, lo ayuda en la botillería y desarrolla una conexión especial con los caballos. La novela, una indagatoria sobre los espacios alejados del centro metropolitano, narra cómo la lógica del mérito individual es puesta en tensión al enfrentarse a la violencia y la desigualdad.
Me agradó lo 'chúcara' de Cintia, si bien el relato tiene como esos aires de Jeidi pero con más calle y la protagonista está súper bien delineada (como Lloret en Nancy). Al final siempre me ganan de antemano esos relatos de parajes naif que nunca dejan de ser monstruosamente crueles en el fondo (y ni tan al fondo). Los cabros son malos, el abandono que nunca termina de entender o bien un día puede aparecer alguien muerto en una playa y a nadie le importa tanto. Cintia tiene el tesón para sostenerse en ese mundo de hombres débiles.
La vida sigue. Tiene que seguir. Incluso los caballos viejos y que nadie necesita merecen continuar.
"En todos estos años, Cintia delineó sus contornos con los ojos cerrados hasta que su madre se convirtió en otra. Primero una sombra, luego en la tierra que se levanta en el camino y queda adherida a la piel"
"No transcurre el pasado frente a ella sino el futuro, que no está en otra parte más que en esta tierra árida. Con tal determinación podrá fundar un nuevo orden, un gran establo para animales que ya nadie quiere ni necesita."
Una novela episódica hermosa, situada en algún lugar costero de Chile, con una protagonista enigmática y algo distante, que crece en un pueblo alejado del ajetreo de la ciudad. Marcada por la ausencia de la madre, es criada por su padre, a quien ayuda trabajando en su botillería. Es una novela corta con mucho color local, bellamente escrita, algo nostálgica y oscura, con una escena final que intensifica aún más la tensión presente desde la primera página. La disfruté mucho.
"En todos estos años, Cintia delineó sus contornos con los ojos cerrados hasta que su madre se convirtió en otra. Primero una sombra, luego en la tierra que se levanta en el camino y queda adherida a la piel"
Qué linda novela tejida con crin. Una protagonista que aparta a los hombres a patadas si explicitarlo. Simplemente no conoce nada sobre amar. Sí se entrega: a los cabellos, a ciertos cuerpos, a la naturaleza. Es chúcara y sabemos tan poco de ella. Pero la vemos crecer. Fascinante cronología.
Pasar de la poesía a la narrativa pareciese el tránsito normal de un escritor o escritora joven, pero hacerlo con una historia tan bien construida y además, expresando la voz de una chica de campo, creo que no se consigue muy a menudo. Rodolfo Reyes nos transporta algo así a un neo criollismo, en donde la vida tranquila del campo se ve algo denunciada porque lo idílico no está siempre allí: un abandono para cumplir los sueños, el sexo como arma de presión y reconocimiento, una vida que se ve "condenada" a los puntos cardinales, un futuro que se avecina sin mucha posibilidad de decisión. Emociones que nos enfrentan a reconstruir nuestra propia historia con una mirada más rural que nos interpela a repensar un poco el vivir fuera de la ciudad. Gran debut narrativo de este autor nacional. Una lectura ágil pero contundente.
Es una pequeña novela bien armada, convincente, sólida. Situada en el campo, evita los lugares comunes y el costumbrismo mediante sutilezas, modernidad, ironía y un lenguaje ligero, a ratos poético. Recomendada.
Conecté mucho con la estética y con el imaginario del libro. Recordé mi pueblo y todas las memorias conflictivas que guardo con él: odio, belleza, asco, soledad, poesía. Sentí el libro muy poroso. Claro que, narrativamente, me habría gustado que tuviese algo más de orden, algo más de estructura o secuencialidad. Pero la vida no es así realmente y, en ese sentido, el libro me alejó un poco del cinismo. Fue como un suspiro, apenas, que me removió el suelo y el corazón. Eso siempre se agradece. (Además, excelente pluma)
Me gustó la prosa, pero me confundieron varios personajes que se parecen entre sí y que más encima tienen nombres similares (Juan, John, Negro, Néstor, Nino, Danilo). Está empezando a aburrirme el cliché de los personajes femeninos fuertes rodeados de hombres débiles y/o pusilánimes, tan de moda hoy en el cine y las novelas.
Una joya escondida. Es medio un tema que parece corriente la tensión entre una hija y una madre en un espacio marginal, pero la forma en que está articulada es wow, gran atención al detalle y las derivas de muchos personajes, incluso los detalles empiezan a invadirlo todo. veo que es primera novela. A ver qué otra cosa hace al autor.
Una lectura liviana que retrata la ruralidad, las vicisitudes de convertirse de niña a mujer , las responsabilidades que va acarreando, su padre, su hermano, su herida de la ausencia materna, los amores y como pese a todo la vida tiene que seguir con un temple que solo Cintia tiene.