Muy buena edición crítica de un libro menor pero valioso del sabio virreinal Peralta. El libro en sí mismo es una adornada crónica de las fiestas reales de 1723 en Lima, que ofrece al lector una curiosa ventana a ver la vida limeña y cortesana de la época. Pero lo realmente valioso de la edición son los trabajos introductorios, especialmente de Enrique Cortez y José Eduardo Cornelio, y las notas al pie, que proponen una lectura del texto que enfatiza la inusual participación indígena en la fiesta, así como la fuerza del discurso garcilacista en la mirada de la historia incaica del propio Peralta. La edición guía al lector, de manera brillante, hacia una reflexión sobre la agencia reivindicativa en curso, por parte de la liga indígena de Lima. Excelente.