Una ciudad. Una casa vacía. Un final. Un hombre triste y abatido. Un fantasma. Un cascabel. Un principio. Ocho vidas es una historia sin palabras para todos los públicos que nos habla del duelo, el recuerdo, la superación. Porque nadie se va para siempre. Y cuando algo acaba hay nuevos principios que nos esperan.
Estoy enamoradísima de este libro desde que lo "leí" por primera vez. De vez en cuando le vuelvo a echar un vistazo, miro alguna de las ilustraciones para fijarme en nuevos detalles que se me hayan pasado por alto antes. Es un libro que sin tener palabras te cuenta una historia que te llena el corazón. Es una de las cosas más bonitas que tiene: cada uno de nosotros puede leerlo con su propia interpretación de la historia, puede ponerle sus propias palabras a lo que te cuenta. Muy recomendable.
Esta historia no necesita palabras, es tan preciosa como sus ilustraciones. Un libro muy bonito para trabajar el duelo por la pérdida de una mascota con los más pequeños.
Una preciosa historia visual, sin necesidad de texto alguno. Donde un señor echa de menos a su compañero: su precioso gato. Aunque él no lo vea, su gatito no se ha marchado, le acompaña en cada momento de su día a día: cuando está en el sofá, en la cama... El señor no puede evitar sentirse triste y abatido por la partida de su compañero. Una noche, su gato le acompaña en sueños hasta una obra cerca de su casa, en ella hay un gatito abandonado escondido en unos tubos de la obra. Nada más despertar, el hombre no duda en ir a ese sitio. ¿Encontrará un nuevo compañero de vida? Es difícil no sentirse identificado con esta historia. El duro duelo tras la pérdida de un ser tan querido como es una mascota. Ojalá duraran para siempre. Preciosa y emotiva historia. Las ilustraciones son mágicas.