En estas páginas, ¿respuestas?, ¡ninguna! Solo un montón de dudas generacionales atragantadas que posiblemente hablen mucho más de lo que recibimos que de lo que hicimos con ellas.
La Romi querida escribe muy bien. No es "literario", es otra cosa. Pero es ameno, te hace sonreír muchas veces y también conmueve y convoca. Es ella tal cual la vemos en sus vivos. Querible, sensible, graciosa, talentosa y adorable.