En este deslumbrante debut, Javier Fuentes relata la tumultuosa y apasionada historia de amor entre dos jóvenes procedentes de mundos muy distintos en el transcurso de un verano extraordinario en España. Una historia que invita a reflexionar sobre la identidad, las diferencias de clase, el sentimiento de pertenencia y el deseo. NUEVA YORK , 2007 Demetrio trabaja como repostero en el restaurante francés Le Bourrelet. Este sería su séptimo año como pâtissier , pero el chef propietario, severo pero paternal, siente que el joven debería seguir avanzando en su carrera. Cuando a Demetrio le ofrecen un puesto como jefe de repostería en el restaurante Four Seasons, quiere aceptarlo, pero al ser inmigrante indocumentado, le falta algo papeles. Preocupado por ser descubierto, toma la difícil decisión de volver definitivamente a su país natal, al que no ha regresado desde su infancia. Eso implicará dejar atrás a la única familia que su querido tío Chus, que lo crio y con quien aún vive. En el vuelo a Madrid, se sienta al lado del atractivo, bromista y sensible Jacobo, un estudiante de la Universidad de Nueva York que vuelve a casa con su familia, aristocrática y ultraconservadora, y al instante surge la química entre ellos. En bares tenuemente iluminados de Madrid y en playas alejadas de la capital, la relación sutil pero intensa de Demetrio y Jacobo se desenvuelve poco a poco. A Demetrio le tortura el miedo a la intimidad y la ansiedad por su diferencia de clase. A ambos les cuesta aceptar sus identidades y sexualidades, y evitan sus verdaderos sentimientos hasta que una tragedia familiar hace que sus vidas vuelvan a colisionar. Poderosamente sensual y dramática, Países de origen es una historia que nos sumerge en emociones intensas y en conflictos de amor y de pérdida. « Países de origen está lleno de tantos placeres -literarios, culinarios, amorosos- que casi apetece reservarlo para un día especial. Pero no lo léelo hoy. Fuentes ha creado una obra hermosa, honesta, desgarradora y llena de esperanza. Es una gran historia. Es el libro perfecto para leer ahora mismo». Andrew Sean Greer, autor de Less está perdido y ganador del Premio Pulitzer
Una historia que nos presenta a Demetrio, quien cansado de su vida, recibe una noticia que puede mejorar su situación, el único problema es que es un hombre indocumentado en una ciudad como lo es Nueva York, eso hace que se replantee todo lo que conoce y desea. Por esa situación se ve en la necesidad de regresar a su país, España, un país que lo vio nacer, pero del cual se siente extranjero nada más llegar. En su vuelo a Madrid, conoce a Jacobo, un estudiante universitario, con quien se despertara el sueño de enamorarse junto al miedo de si es lo que se merece.
Más que una historia de amor, es una historia de reencontrarse con uno mismo, de cómo podemos perdernos en nuestra propia vida, y para volver a encontrarnos debemos pasar por situaciones que nos hacen temblar desde nuestros cimientos, con ayuda de algunas personas, ya sea porque siempre estuvieron ahí o que solo estuvieron de paso
Bueno he terminado esta lectura y digamos que no me disgusto pero tampoco fue de mis favoritas. Así que vamos por partes.
Demetrio es un chico gay en una época donde aun no estaba visto por completo parejas del mismo sexo o al menos no como ahora, hablando de que era el 2007, no se centro en eso, me gustó que su sexualidad no fuese el centro de atención si no su vida como un migrantes español al que sus aspiraciones lo llevan a viajar a su país de origen y empieza una nueva etapa en su vida.
Hasta ahí me ha gustado, que conociera a Jacobo en el avión se me hizo uno de esos clichés agradables y divertidos que cuando veo una comedia romántica me gustan, sin embargo aquí nos muestran algo más complejo en ellos, sin embargo también fue muy rápido. Me explicó.
Demetrio y Jacobo se conocen, entablan una conexión en según lo que dicen unas 7 horas de vuelo, Jacobo lo ayuda y Demetrio se queda días en su casa... Sus padres siquiera lo cuestionan, no hay más preguntas, no existe una desconfianza, no hay nada que alerte si Demetrio puede ser alguien malo o no, simplemente lo ven como un amigo de Jacobo y ya esta, no hay más, pues tienen poca conexión... Y sin embargo Demetrio se siente muy unido a la madre de Jacobo ¿de que me perdí?
En momentos el ritmo era muy rápido, la relación de Demetrio y Jacobo, Demetrio buscando trabajo, los conflictos en su vida, ser sociable y luego ya no ser sociable, buscar a Jacobo pero luego asustado por su estatus económico... Cosa que se me hace extraña porque el jamas piensa eso pero se lo dicen y el aplica el "ah si es verdad" entonces no entendí ese punto.
En otros momentos el ritmo es muy lento, incluso sentía como si estuviera leyendo el diario de Demetrio, paseando por la ciudad, encontrando cosas... Páginas que digamos que me hacían conocer a Demetrio pero al mismo tiempo me las deseaba saltar.
Al final fue todo muy apresurado... De pronto el Demetrio que busca el amor hace algo que va en contra de sus principios y solo se siente culpable cuando Jacobo esta pasando por un mal momento... Entonces siento que pasamos de Demetrio sintiendo un proceso de duelo de alguien que aparentemente apenas conoce pero que de pronto nos hace saber que se sentían muy unidos, y luego a Demetrio qué no quiere que Jacobo se entere de lo que hizo... Pero no existe nada más, el sentimiento se va en nada y no hay consecuencias.
No se si hay un segundo libro, si tendrá continuación, pero ese final abierto fue muy de "y ahora que?"
Insisto, no fue malo pero me dejo mucho que desear.