El desierto, los nombres del exilio, la música del daño o la memoria de los huesos son algunos de los paisajes por los que la poeta, filósofa y ensayista Sayak Valencia y estas, sus Postales de R, transitan y nos invitan a viajar a través de ellos. En palabras de María Salgado, autora del epí «Unas cartas breves, precisas, inteligentes, virtuosamente condensadas y elegantes a más no poder, que han sido escritas desde las décadas en que el transfeminismo salió del underground, aportando las cantidades de melodrama, cuerpo y exceso que todas las escenas del arte y la de la vida venían necesitando y periódicamente buscando en las disidencias de las personas más expuestas a todo ello, es decir, las que más orientaron y desorientaron sus trayectorias vitales y estéticas sobre el deseo».
Sayak Valencia is a transfeminist philosopher, essayist, and performance artist, with a doctorate from the Universidad Complutense de Madrid. She is a Professor and Researcher at the Department of Cultural Studies at El Colegio de la Frontera Norte.
Un viaje al centro del dolor: el interior del cuerpo, contado a través de postales. Como dice María Salgado, por más que el telegrama fuera el más rápido de los vehículos de transmisión escrita de aquella época, hay un retraso inevitable entre su fecha y hora de emisión anotada y lo escrito en el mismo papel, que es la posteridad misma de la lectura respecto a la escritura, y es también la ausencia mutua o simultánea de quien escribe y de quien lee en los momentos específicos de la escritura y la lectura.
La compleja relación entre el lenguaje y el dolor es una de las líneas de construcción más fuertes del libro.
“R me dice: corre hacia allí, el lugar del no lenguaje donde los afectos nos cercan.”
“El día que solté la mano de la madre para coger la del lenguaje”.
“El beso es una oración, una horadación de vínculos.”
hay libros que te cuentan historias, y luego está Postales de R, que no cuenta nada y aun así lo compensa. aunque con eso no quiero decir que sea un libro cualquiera; más bien es un viaje intenso, lírico y un poquito raro, pero en el mejor sentido. sayak valencia tiene un amor por el lenguaje que no disimula ni un segundo. es como si lo acariciara y lo usara para hacer acrobacias, mientras tú sólo puedes mirar boquiabierta mientras te preguntas “cómo hace esto?” el libro empieza como una exploración del cuerpo, propia y ajena, porque R nunca se explica del todo: ¿es alguien? ¿algo? ¿una metáfora? no se sabe y tampoco importa. lo interesante es que, en esa incertidumbre, terminas buscándote a ti misma. es casi como una especie de terapia extraña: empiezas a notar tus propias resonancias, tus cicatrices y, de repente, te das cuenta de que estás más involucrada de lo que creías. además, hay algo profundamente emocionante en saber que este texto viene de alguien que fue una cuidadora de corazones en un madrid underground que no siempre abrazaba a las mujeres trans, pero que, de alguna manera, les pertenecía. eso se siente en cada página: el cuidado, la rabia y el deseo. eso sí, como todo viaje largo, hay momentos en los que piensas“¿esto cuánto más va a durar?” el lirismo a veces se siente muuuuy pesado y no todas las palabras llegan donde deberían. por ejemplo, hay pasajes que parecen más para sayak que para el lector y si no logras conectar, pueden volverse un poco... densos. pero aun así, hay algo en el ritmo, en cómo las palabras obligan a tu lengua a retorcerse que no te deja soltarlo, que te obliga a leerlo casi como un conjuro. siento que Postales de R es como una playlist experimental en la que no todo te va a gustar, pero lo que te gusta… bueno, a quemarlo. es un libro que te lleva a lugares extraños y aunque puede que no todas las postales lleguen a tu buzón, las que lo hacen se quedan contigo para siempre.
"R no habla pero mueve los labios (...) entro en la boca y mis ojos crecen al imaginarse de una vez la posibilidad de leer de un vistazo toda esa escritura"