"Es la negrura en Hawthorne lo que tanto me atrae y me fascina. Los grandes genios son parte de los tiempos" Herman Melville
"Los rasgos distintivos de Hawthorne son la invención, la creación, la imaginación y la originalidad y Hawthorne es original en todos los sentidos. Resultaría difícil señalar el mejor de todos estos cuentos; repetimos que son bellos sin excepción." Edgar Allan Poe
"El hombre de letras más oscuro de América".
Esta es la descripción más exacta que uno pueda encontrar sobre Nathaniel Hawthorne. Precursor de la literatura norteamericana moderna que se iniciara a principios del siglo XIX junto con los dos grandes autores que aportan las frases iniciales, supo forjar una notable carrera literaria, sobre todo muy especial en lo que a lo narrativo se refiere.
Tal vez sus detractores pueden objetarle su prosa extremadamente y refinada, que muchos consideraban anticuada y ornamentada de un exagerado simbolismo no puede reprochársele la vigencia de novelas suyas como “La Letra Escarlata” o “La Casa de los Siete Tejados”.
Nacido en Salem y descendiente de John Hathorne (sin la w) que otra formara parte del infausto tribunal que cazaba supuestas brujas bajo el oscuro reinado del Puritanismo en el siglo XVII, supo distanciarse de esa herencia para encaminarse en una prolífica carrera literaria, aunque tal vez supo mantener ese otro costado de la realidad de las cosas que encierra lo oculto, lo siniestro y lo ominoso sin dejar de resaltar la belleza de la vida y la virtud de los hombres.
Para mantenernos entretenidos en sus historias, Hawthorne se vale de recursos bien efectivos como la anticipación a partir de un pequeño dato, una fisura oculta, que nos mantendrán expectantes para conocer el desenlace de la historia que usualmente se transforma en una verdadera alegoría, una enseñanza de vida o una moraleja edificante.
Sus cuentos también poseen un costado oculto, ominoso, algo oscuro que acecha a los personajes y que usualmente se desenmascara en el final.
El más importante cuento de este volumen es, a mi entender es Wakefield, un cuento que anticipó nada menos que a Franz Kafka, con un personaje que da la impresión de ser un pariente lejano de Bartleby, el inolvidable escribiente creado por Herman Melville.
La singular decisión de Wakefield para salir de su casa y habitar otra alquilada previamente a una cuadra de la suya propia, abandonando a su esposa durante veinte años es realmente sorprendente, extraño y singular. El cuento es de por sí una verdadera gema literaria que releo constantemente.
Algo misterioso sucede en Ethan Brand, un extraño hombre que busca del Pecado Imperdonable y de su cruce con el calero Bartram y su hijo Joe. El final del cuento es digno de los mejores cuentos fantásticos que uno pueda leer.
Otros cuentos que me gustaron mucho fueron “Los retratos proféticos”, que encierra una historia de amor y crimen y también “La hija de Rappaccini”, una historia sobre un científico botánico y su bella hija Beatrice a la que Hawthorne dota de aura de diosa mitológica (es para mí una auténtica precursora de esa villana y enemiga de Batman llamada Poison Ivy, también conocida como Hiedra Venenosa).
Inmensamente bella, es mortal para cualquier humano que la toque o perciba hasta su ponzoñoso aliento.
Vive en comunión con el enorme jardín creado artificialmente por su padre y no conoce otro mundo, hasta que se encuentra con el joven estudiante Giovanni Guasconti. Con el correr de la historia conocerá a Beatrice y su mortal secreto, pero por alguna razón le será inmune y a partir de allí el relato tendrá un cambio radical cuyo final el autor se encargará de esclarecer con creces.
“El velo negro del Ministro” es otro oscuro y atrapante relato acerca de un sacerdote que aparece en misa con un crespón negro que le cubre el rostro y que no se quitará jamás.
La gente se pregunta por qué y el lector también, pero tendremos que llegar al final para develar el secreto.
El cuento “El experimento del doctor Heidegger es otro relato fantástico muy al estilo de H. G. Wells en el que un científico ha descubierto el secreto de la eterna juventud y tres amigos suyos, viejos ya, harán lo imposible por volver a ser jóvenes nuevamente. El final es digno de admiración
Nathaniel Hawthorne sigue deslumbrándome con el inigualable brillo de su oscuridad de la misma manera que lo hiciero con Herman, Edgar y e infinidad de lectores hasta el día de hoy.