En el altiplano de México corre el rumor de que los Perros Negros, los integrantes de la Legión de la Estrella, son inmortales… 1847. Los polvorientos llanos de Coahuila son el escenario de cruentas batallas entre la columna invasora de Zacarías Taylor, emisario de los esclavistas estadounidenses, el improvisado ejército de Antonio López de Santa Anna y el silencioso, casi invisible escuadrón de los Perros Negros, señores del desierto y de la noche, guardianes de aquella tierra desarmada. Joaquín Baluarte, su comandante, lleva una herida en el la guerra se interpone entre él y Altares Moncada, la hermosa e indómita gobernadora de una nación inexistente, quien es asediada por el apátrida Nicandro Muñoz, un hombre obsesionado con el poder. Entretejiendo la reflexión histórica con la utopía en una prosa contundente, José Luis Gómez y Alejandro Hernández han creado con Los Perros de la Noche una realidad paralela teñida de poesía, inspirada por los misterios de un paisaje inolvidable que se erige como el gran protagonista. El jurado del Premio Letras Nuevas de Novela 2013 decidió otorgar la mención honorífica a esta novela.
Con sus tintes caricaturescos, es una bonita leyenda, más bien un bonito cuento.
Lo que sí resalta es la realidad con la que se pinta un pueblo que espera una vida mejor, y que espera que un nuevo administrador pueda brindarsela, cuando al final, cual rebelión en la granja, ninguna opción va a ver por ti. Cuando comparamos el cuento con lo que en realidad ocurría, puede no ser tan diferente.
El sacristán Fidencio Arteaga es el mejor personaje de todos.
Muy buena historia basada en hechos reales, todo en torno en la batalla del 6 marzo de 1836 en aquellos desiertos de México en "el nuevo Texas independiente", claro, agregando toques para que todo sea más llevadero, así como valor y romance y personajes la verdad geniales.
Fue una excelente lectura que tenía años en mi librero esperando a que lo leyera, por fin me di la oportunidad y no me arrepiento. Libro ligero y recomendado.