Soy un argentino que ha pasado los cincuenta anos y ha vivido la mitad de su vida bajo estado de sitio, dos tercios de ella sometido a la censura y el autoritarismo, nueve anos de exilio y transterracion y solamente los últimos dieciocho en democracia, pero una democracia injusta, insatisfactoria y demoledora de esperanzas. Soy un periodista y escritor que ha tenido un módico reconocimiento pero que padece lo que llamamos "nuestra realidad" como cualquiera, como usted que me lee y como esos millones de compatriotas que deambulan desesperados en esta etapa incierta y sombría. Y soy un tipo común, que recibió la educación publica desde el jardín de infantes hasta la universidad, jamas desempeño un cargo publico, jamas cobro un salario del estado nacional, provincial o municipal, y las dos veces que fue precandidato a cargos electivos renuncio a ellos en disconformidad con el sistema. Y como acaso usted y tantos otros argentinos, estoy harto de estafas y cinismo. Pero también harto de estar harto y esa es quizá la única certeza que motiva estas paginas.
Es autor de novelas, libros de cuentos y ensayos, y escribe regularmente en diarios y revistas de la Argentina y otros países. Ha publicado artículos, ensayos y cuentos en medios de comunicación de casi todo el mundo.
Su obra ha sido traducida a veinte idiomas y ha recibido numerosos galardones literarios en todo el mundo, entre ellos el Premio Rómulo Gallegos 1993 y el Premio Pregonero de Honor 2007.
También recibió el Doctorado Honoris Causa en la Universidad de Poitiers, Francia, en 2007, y otras importantes distinciones literarias en América y Europa, pero ninguna en Argentina. Tampoco recibió jamás la Beca Guggenheim.
En 1996 donó su biblioteca personal de 10.000 volúmenes para la creación de una fundación, con sede en el Chaco, dedicada al fomento del libro y la lectura, y a la docencia e investigación en Pedagogía de la Lectura. Esta fundación ha creado y sostiene diversos programas culturales, educativos y solidarios
En Argentina en el año 2001 estallo una crisis económica, política, y financiera que genero profundos cambios en la sociedad, y termino con lo que se conocía con el bipartidismo entre radicales y peronistas, que se turnaban para gobernar con sutiles diferencias pero el poder real se mantenía en las mismas manos (grandes grupos económicos, fundamentalmente empresarios, banqueros y latifundistas). Este libro Mempo lo escribió al calor de esa época pero solo refleja el estallido y la transición moderada, no el cambio y estabilidad que va a traer el gobierno de Néstor Kirchner. Esta escrito mas desde el sentimiento que la razón, al revés de Cartas a Cristina que parece un libro mucho mas pensado. Acá se mezcla una suerte de desilusión por la patria lastimada, y una alegría esperanzadora por la reacción popular con formación de asambleas en las plazas, una intento de pueblo organizado, de hecho, la frase que se usaba mucho en ese momento era "que se vayan todos" como un resumen de un descreimiento de la política de partidos, como responsables exclusivos del deterioro. A mi me dejo mas el sabor a crónica que a diatriba, como si se pusiera en el papel de un espectador que va dando un repaso de lo que fue sucediendo, y que decían políticos y periodistas en ese momento. Y encima como se van pasando los funcionarios sin nadie logrando gobernabilidad. No hay intención de mostrar soluciones, sino mas descripciones quejosas y tratando de hacer un análisis de como se llego a eso. Yo que viví esa época, me lleno de recuerdos que había olvidado, y también de sorpresas por notar como se pensaba de algunas cosas en ese entonces (por ejemplo, casi no habla de la injerencia de los medios de comunicación). Para alguien que no lo vivió no se si le va a quedar una imagen concreta. mejor recurrir a libros mas de historia. Pero se lee rápido, no es muy largo, y la prosa de Mempo siempre es amigable, lo veo mas como una necesidad de catarsis de el, que un aporte a la sociedad en plena crisis.