La lectura de Dimitri Galunov fue sorprendentemente agradable, entrañable, y cala entre las retinas en pocos segundos. Media vez incursiones por los senderos de sus párrafos, la trama te atrapa, pues la historia de Dimitri Galunov es verdaderamente sorprendente.
Todo inicia cuando un niño muy particular es acusado de haber quemado brutalmente a su familia, y por ende termina en un manicomio y muchos otros lugares de índole oscura. Lo más particular de este ser es que escucha una vocecilla que pareciera ser su consciencia, pero lentamente nos vamos llevando una gran sorpresa, pues aquella es quizá algo ulterior.
A lo largo de su desarrollo Dimitri conoce a varios personajes memorables, como lo es el Comisario David Weston, Antón, y Violet. Con los mencionados uno llega a identificarse, y entre veces, particularmente con Violet, a desear ver quién es, pues su descripción es realmente cautivadora.
Si bien es una obra excelente, debo agregar que es una de aventura y de mucha intriga y acción. Siendo un amante de la ciencia ficción, no me tardó enamorarme del mundo y de la trama, de desear saber qué iba a suceder tras saber que la lectura involucra otro planeta. Es una obra que recomiendo mucho para todo aquél que goce de una lectura que se degusta, y además, que invita a navegar hacia otros mundos, tiempos y espacios.