Publicados en 1908, bien entrada ya la quinta década de su existencia, Miguel de Unamuno (1864-1936) rememora en estos RECUERDOS DE NIÑEZ Y DE MOCEDAD los primeros años de su vida, los transcurridos en Bilbao hasta su partida a Madrid para estudiar en la Universidad. Aparte del interés que reviste por su carácter autobiográfico y de la amenidad de los episodios que en ella se narran -los juegos, las peleas, las primeras sorpresas y desilusiones, el nacimiento al arte y a las inquietudes espirituales, maestros, condiscípulos, veraneos-, la obra constituye un eslabón inevitable en la trayectoria del autor, que sin duda, en su constante pugna contra la muerte, no podía dejar que toda esa parcela de su existencia quedara sepultada en la oscuridad y el silencio del olvido.
Miguel de Unamuno y Jugo was born in the medieval centre of Bilbao, Basque Country, the son of Félix de Unamuno and Salomé Jugo. As a young man, he was interested in the Basque language, and competed for a teaching position in the Instituto de Bilbao, against Sabino Arana. The contest was finally won by the Basque scholar Resurrección María de Azcue.
Unamuno worked in all major genres: the essay, the novel, poetry and theatre, and, as a modernist, contributed greatly to dissolving the boundaries between genres. There is some debate as to whether Unamuno was in fact a member of the Generation of '98 (an ex post facto literary group of Spanish intellectuals and philosophers that was the creation of José Martínez Ruiz — a group that includes Antonio Machado, Azorín, Pío Baroja, Ramón del Valle-Inclán, Ramiro de Maeztu and Ángel Ganivet, among others).
In addition to his writing, Unamuno played an important role in the intellectual life of Spain. He served as rector of the University of Salamanca for two periods: from 1900 to 1924 and 1930 to 1936, during a time of great social and political upheaval. Unamuno was removed from his post by the government in 1924, to the protest of other Spanish intellectuals. He lived in exile until 1930, first banned to Fuerteventura (Canary Islands), from where he escaped to France. Unamuno returned after the fall of General Primo de Rivera's dictatorship and took up his rectorship again. It is said in Salamanca that the day he returned to the University, Unamuno began his lecture by saying "As we were saying yesterday, ...", as Fray Luis de León had done in the same place four centuries before, as though he had not been absent at all. After the fall of Rivera's dictatorship, Spain embarked on its second Republic, a short-lived attempt by the people of Spain to take democratic control of their own country. He was a candidate for the small intellectual party Al Servicio de la República.
The burgeoning Republic was eventually squashed when a military coup headed by General Francisco Franco caused the outbreak of the Spanish Civil War. Having begun his literary career as an internationalist, Unamuno gradually became a convinced Spanish nationalist, feeling that Spain's essential qualities would be destroyed if influenced too much by outside forces. Thus for a brief period he actually welcomed Franco's revolt as necessary to rescue Spain from radical influence. However, the harsh tactics employed by the Francoists in the struggle against their republican opponents caused him to oppose both the Republic and Franco.
As a result of his opposition to Franco, Unamuno was effectively removed for a second time from his University post. Also, in 1936 Unamuno had a brief public quarrel with the Nationalist general Millán Astray at the University in which he denounced both Astray and elements of the Francoist movement. He called the battle cry of the rightist Falange movement—"Long live death!"—repellent and suggested Astray wanted to see Spain crippled. One historian notes that his address was a "remarkable act of moral courage" and that he risked being lynched on the spot. Shortly afterwards, he was placed under house arrest, where he remained, broken-hearted, until his death ten weeks later.[1]
Unamuno dedica varios escritos a relatar los aspectos más vívidos y felices de su infancia y adolescencia. El recorrido abarca la escuela básica hasta el bachillerato, de las travesuras sin importancia hasta el despertar de la vocación filosófica.
Me ha sorprendido muy gratamente este libro que adquirí con motivo de la celebración del Día del Libro. Es un estilo de Unamuno que no era conocido para mí, el de poder tratar de cosas infantiles con una naturalidad y una energía pasmosas y de forma muy divertida. Recuerda muchos lugares de Bilbao y de Vizcaya que es una delicia para aquellos que conocemos la tierra, y nos ofrece interesantes citas, aspectos históricos y de contextualización. Pero qué profundo, sí, qué profundo, el hablar de las enseñanzas recibidas y de su sentido, de hablar del aprendizaje de las matemáticas, las ciencias naturales y la retórica. Y más aún, el leer a Balmes y a Cortés y el despertar de esa pasión por lo trascendente que marcaría su posterior vida.
Un libro curioso para conocer una faceta muy humana y desconocida de este genial bilbaíno.
Me ha gustado este librito que se lee en un suspiro y me ha recordado a mi propia infancia y adolescencia. Unamuno nos cuenta su infancia, los años de colegio, de campo, de juegos con sus amigos, a la vez que nos relata cómo va creciendo. Nos habla de ese Bilbao de aquellos años, de las vacaciones de Navidad, de las procesiones de Semana Santa. Me ha despertado mucha nostalgia y recuerdos de mi propia infancia, pero está tan bien escrito que recomiendo muchísimo su lectura. Muy bueno.
Unamuno e eu, desde finais de 2017, temos nos tornado grandes amigos. Conheci o autor num programa de TV espanhol de filosofia e desde então não nos desapegamos. 2018 coincidiu com um ano letivo na universidade em que me vi na necessidade de participar em eventos de letras, incisivamente na área de literatura - minha predileta -, assim como em publicar artigos nos anais destes encontros de beletristas. A questão é que devido à pesquisa, comecei a estudar Unamuno de maneira minuciosa, analisando tanto a escrita, como obra, vida, filosofia, ideias etc. Coincidiu, ademais, com a amizade muito grande com uma docente da minha instituição que me apresentou algumas teorias literárias e psicanalistas bem interessantes e desconhecidas para mim até então - como é o caso dos relatos da infância.
Os relatos de infância são estudados por meio da psicanálise, e basicamente, a grosso modo, retratam aqueles relatos memoriais em que o escritor adulto rememora seus primeiros anos de existência. Ao estar longe em tempo, e por muitas vezes, também, em localidade, estes relatos manifestam uma grande quantidade de incongruências, de espaços vazios e/ou nebulosos que forçam ao autor a ter que preenchê-los com um pouco de ficção, achismos e até outras lembranças de outrem que se confundem com as próprias.
Desta forma, unindo o autor do meu agrado, Unamuno, e uma teoria na qual eu estava começando a acumular leitura, decidi analisar Recuerdos de Niñez y Mocedad para um evento que em breve ocorrerá aqui na minha cidade. O livro dignifica a teoria, ou seja, o intelectual espanhol admite não lembrar de muitos acontecimentos, inventa alguns nomes para não deixar buracos na narrativa, e encoberta alguns acontecimentos traumáticos - como os da guerra civil carlista - com outros felizes.
No mais, a obra muito me agradou como fã do escritor, contudo, as últimas duas partes da obra em que começa a fazer considerações e reflexões variadas que pouco combinam com o teor autobiográfico exposto anteriormente, diluem a potência alcançada preteritamente no texto. Também, penso eu, quem não conhece ou se interessa muito por Unamuno, verá Recuerdos de Niñez y Mocedad um pouco insignificante, inclusive como texto memorial - pois pouca ação, poucos acontecimentos capaz de elevar a tensão do leitor, são manifestados na obra.
"Y es que acaso no haya concepción más honda de la vida que la intuición del niño, que al fijar su vista en el vestido de las cosas sin intentar desnudarlas, ve todo lo que las cosas encierran, porque las cosas no encierran nada, siente el misterio total y eterno, que es la más clara luz, toma a la vida en juego y a la creación en cosmorama. [...] Pero no, no, no; hay un misterio, hay un más allá, hay un dentro. Mas sólo conservando una niñez eterna en el lecho del alma, sobre el cual se precipita y brama el torrente de las impresiones fugitivas, es como se alcanza la verdadera libertad y se puede mirar cara a cara el misterio de la vida"
¡Cuán doloroso es siempre para mí Don Miguel! Un libro donde explaya aquello que no desea que la muerte se lleve. Recuerdos de su infancia y adolescencia, quizás no lo más importante pero sí lo más necesario, aquello que acaba formando parte de uno sin saber muy bien por qué. Tiene una manera preciosa de hablar de la infancia y me ha hecho reflexionar no solo sobre mí mismo sino sobre el niño en sí. Se puede ver la diferencia de época, pero el niño sigue siendo niño. En nada cambia el infante, y eso es, cuanto menos, precioso.
"Ahí, ahí, che conosciuto il mondo non cresce, anzi si scema, è assaí più [vasto l'etra sonante e l'alma terra e il mare al fanciullin che non al saggio appare." Leopardi, "Ad Angelo Mai"
"Y es que acaso no haya concepción más honda de la vida que la intuición del niño, que al fijar su vista en el vestido de las cosas sin intentar desnudarlas ve todo lo que las cosas encierran, porque las cosas no encierran nada; siente el misterio total y eterno, que es la más clara luz; toma a la vida en juego y a la creación en cosmorama. Acaso el más hondo sentido se encierra en aquellas palabras de Homero en su Odisea (VIII, 579-580): "Los dioses traman y cumplen la destrucción de los hombres para que los venideros tengan algo que cantar."
Pero no, no, no; hay un misterio, hay un más allá, hay un dentro.
Mas sólo conservando una niñez eterna en el lecho del alma, sobre el cual se precipita y brama el torrente de las impresiones fugitivas, es como se alcanza la verdadera libertad y se puede mirar cara a cara el misterio de la vida."
Este librito de Unamuno es un viaje nostálgico a su infancia y juventud en el Bilbao del siglo XIX. Aunque no es una obra imprescindible, leerlo resulta muy agradable, sobre todo por las descripciones de la ciudad. Es como una ventana al pasado de mi ciudad, con sus recuerdos y reflexiones, y eso lo hace especial.
Imprescindible para conocer a Miguel de Unamuno, su niñez y su adolescencia. Sus anécdotas y su vida de joven. Un libro muy ameno de leer, te hace sonreír y viajar al pasado.