This volume offers an original perspective on the questions the great economists have asked and looks at their significance for todays world. Written in a provocative and accessible style, it examines how the diverse traditions of political economy have conceptualised economic issues, events and theory. Going beyond the orthodoxies of mainstream economics it shows the relevance of political economy to the debates on the economic meaning of our times. Reconstructing Political Economy is a timely and thought-provoking contribution to a political economy for our time. In this light it offers fresh insights into such issues as modern theories of growth, the historic relations between state and market and the significance of globalisation for modern societies.
Di con este libro de casualidad en una biblioteca universitaria. Lejos de ser un clásico volumen recopilatorio de los principales autores económicos, esta obra da el paso de someter a examen las diversas ideas con un acertado sentido intelectual de la justicia. William Tabb se toma el debido tiempo para explicar en profundidad cuál era el pensamiento económico de los más célebres autores de la disciplina (Smith, Marx, Keynes, Schumpeter...), ahondando en las motivaciones e inquietudes intelectuales que cada modelo económico lleva consigo. Cada economista considerado se muestra en toda su complejidad y dentro de su entorno, sustituyendo la abstracción que habitualmente opera en el estudio de los modelos económicos por un conveniente análisis histórico de las circunstancias que generaron las preocupaciones de cada uno. Así, el autor consigue explicar la "economía política" que cada autor lleva consigo, mostrándose de forma simple los vaivenes ideológicos y académicos que la economía ha venido experimentando desde su creación. Leer esta obra es intelectualmente estimulante; no sólo por descubrir una nueva forma de mirar a los economistas, sino por mostrar con claridad el proceso de creación de las grandes ideas que dieron forma a los sistemas económicos de los últimos siglos. La realidad resulta siempre más compleja de lo que un modelo deja entrever y, a la vez, más intuitiva de lo que uno puede esperar.