Tres generaciones de Borbones recorren las páginas de este libro: desde el malogrado infante don Alfonso, cuya brutal muerte estuvo rodeada de estremecedores detalles que se recogen aquí por primera vez, al nacimiento de Leonor, primogénita de los actuales Príncipes de Asturias. Y entre ambos, las fascinantes vidas de don Juan y doña María; Victoria Eugenia; Don Jaime; los reyes Juan Carlos y Sofía; las infantas Pilar y Margarita, hermanas del monarca; el príncipe Felipe y las infantas Elena y Cristina..., algunas de las cuales transcurrieron en los diferentes lugares de exilio: Cannes, Roma, Lausana y, por fin, Estoril, el paraíso triste.
Me ha costado un poco porque la narración, sobre todo al principio, resulta bastante confusa con tanto salto en el tiempo y se hace un poco densa. A su favor, se nota que tiene un trabajazo detrás, está muy bien documentado.
Ahora sí. Después de que en "La soledad de la reina" Eyre nos presentó a una reina que más bien parecía un ama de casa de clase media, celosa y resignada, esta vez sí se deja ir y, con un cúmulo de información muy interesante (y, reconozcámoslo: bastante picante a veces) sobre una familia real que demuestra que la nobleza, al menos la española, tienes menos de "royal" que de "real". Humanizados, cercanos, pero sin perder la distancia que necesariamente tiene por ser quienes son, incluso provocan simpatía y empatía, y nos llevan a verlos de otra manera: más cercana, más humana y, sí, aunque suene raro, más respetuosa. Lástima que ya no incluye a doña Letizia, al nuevo rey y a lo actual. ¿Esperaremos el tomo II?