Elena ha crecido…ha pasado ya por muchas cosas y justo cuando pareciera que todo es mejor ahora que ya es adulta, se da cuenta de que realmente su vida apenas comienza y tendrá que irse adentrando a la realidad de ser una adulta, con todo lo que eso conlleva.
Hemos acompañado a Elena desde que era una adolescente, desde que se cambió de casa, desde que conoció a Malú, desde que anda con Juan, desde que su papá se reformó…ahora la acompañamos en la etapa de la Universidad, y Elena sigue descubriéndose, enfrentando nuevos y viejos retos por igual, pero siempre siendo ella misma.
Hace tiempo que leí ya los libros de Quiéreme, y la verdad es que desde el primer libro la historia te cautiva con su trama, la forma en que está escrita, la fluidez y lo fácil que es identificarse con ella. Aún cuando no pasas o hayas pasado exactamente lo mismo que Elena, hay situaciones en la vida que te hacen sentir justo como ella se siente, y siendo un libro hecho por una autora mexicana es incluso más fácil adentrarte en la historia y sentir como si en verdad conocieras a la protagonista, como si fuera tu amiga.
Pues bien, este es el fin de la trilogía…Elena pasa por muchas más cosas y aunque es un libro en cierta manera muy distinto a los otros, por la etapa en la que está la protagonista, sigue siendo muy fiel a lo anterior. Y la parte final deja un buen sabor de boca, con todo lo que pasa, lo que no pasa y la esperanza de lo que pasará…creo que fue un buen final para la historia de Elena. Me gustó mucho, me agradó mucho poder terminar los libros y la historia y sobre todo me encantó poder leer mi ejemplar firmado por la autora en la plática y firma de libros que dio en mi ciudad.
Si buscas una novela juvenil, llena de sentimientos y quieres apoyar el talento mexicano, sin duda alguna debes leer la historia de Elena.