Entre relato y relato se va tejiendo una región. Es una puesta en escena de preguntas como ¿en dónde radica el poder? ¿Quién gobierna qué? Y, más que nada, pone en evidencia la articulación y construcción de las cosas que parecen ser dadas o naturales para nosotros: un país, una persona, la muerte. Cada relato tiene un enfoque diferente que va desde la historia hasta lo ontología siempre pasando por los puntos éticos. Gran lectura, aunque no para todos.