Cuidadoso estudio que relaciona los aforismos con otros textos de Kafka, a la luz de la tradición judía. De este modo, se observa que los vínculos entre el ser humano y Dios, así como la vida en el tiempo y la eternidad, eran las consideraciones que más ocupaban a Kafka, las cuales plasmó en un medio de expresión oscuro y subversivo.
Muchos biógrafos, escritores, críticos, teóricos y filósofos han escrito acerca de la vida y obra de Franz Kafka, acerca de sus relatos, sus cartas, sus diarios y sus novelas; pero sólo Werner Hoffmann ha estudiado a fondo sus Aforismos, principalmente aquellos que Kafka escribió durante un retiro debido a la tuberculosis que ya lo acuciaba en la localidad de Zürau entre 1917 y 1918 y que se encuentran en los ya míticos “Cuadernos en octavo”. El estudio de Hoffmann se centra en el costado más religioso de Kafka, en la interpretación del mensaje que encierran y su conexión con la religión judía, la católica y la tradición hebraica sumado a la entrega que Kafka había tenido hacia el sionismo, lo que lo llevó a aprender el idioma hebreo durante su último año de vida junto a Dora Diamant, quien fuera la fiel compañera de sus días finales. El libro se orienta pura y exclusivamente en los conceptos de la religión y en el sentido que Kafka tenía de ella, aunque considero que es un libro destinado a aquellos lectores que queremos conocer acerca de todos los aspectos de la vida de este escritor inigualable que definió la literatura del siglo XX.