El testimonio de Emi Huelva, hermana de Elena Huelva. Un canto al amor por nuestros seres queridos. Según dicen, los ángeles andan por la Tierra buscando a quién ayudar. Mi hermana es uno de ellos. En estas páginas he abierto mi corazón para cumplir la promesa que le hice a seguir transmitiendo su poderoso mensaje. Aférrate a los buenos recuerdos y disfruta del presente, que es lo único que tenemos asegurado. Como dice mi hermana, la vida son recuerdos con las personas que quieres. No dejes de crear recuerdos bonitos. Espero que todo el amor que mi hermana ha dejado en mí te inspire en tu camino. Gracias, Elena. La huella que has dejado en mí y en todos es imborrable. Siempre. La vida no se mide en tiempo, se mide en amor. Todo lo que ganamos narra el último año de Elena, la joven que inspiró a todo un país, desde el pusto de vista de su hermana Emi. Pero también es un precioso testimonio sobre el duelo, un homenaje a la filosofía vitalista de Elena y un agradecimiento profundo por todas las lecciones de vida aprendidas. Dedicado a una hermana, este libro es inspiración y consuelo para todos aquellos que han perdido a un ser querido. «Lo que sucede no lo puedes cambiar. La actitud para afrontar lo que venga, sí». ELENA HUELVA
Este libro ha sido una punzada al corazón. Es la segunda parte de Mis ganas ganan, el libro de Elena Huelva, contado por su hermana mayor.
Un canto a la vida y a la esperanza, y a la vez, trasmite el dolor de una familia rota por la muerte tan prematura de su hija, una personita brillante con ganas de vivir, de exprimir momentos y de hacer sonreír a sus familiares y amigos más cercanos.
Hay muchas frases del libro que quiero remarcar, pero todas podrían resumirse en que hay que vivir el momento, saborear las experiencias, reír, llorar y bailar cuando queramos, porque la vida es muy corta y nunca sabemos cuándo llega el final.
Creo que es una lectura obligada para aquellos que estamos pasando por la vida de puntillas, sin intentar molestar ni ocupar espacio, sin darnos cuenta de lo maravilloso que es el estar vivos, levantarnos cada mañana sin dolor, poder caminar, poder ver la puesta de sol, poder reír y escuchar música. Vivir es un verbo tan básico, que muchas veces nos olvidamos de exprimirlo.
Allá donde estés Elena, gracias por regalarnos la esperanza que tú siempre tuviste. Y gracias a la autora por plasmar de una manera tan tierna como realista la dureza de esta enfermedad, así como la esperanza, la alegría y el amor que todos los que estaban cerca de Elena se llevaron para siempre.
Después de haber leído Mis ganas ganan de Elena, libro que me llegó al corazón, y haberme enterado de que salía este libro no dude en querer leerlo.
Emi nos cuenta cómo vivió esta enfermedad, tan cruel y tan dura que se lleva a tantas personas, de la mano de su hermana Elena.
Me parece una historia con la que conectas desde el principio con la autora al contar todas sus experiencias y como afrontaron esto que les cambió la vida. Emi me parece una chica súper fuerte y muy valiente por tener las ganas (nunca mejor dicho) de contar su historia.
Es un libro duro y que no te va a dejar indiferente en ningún momento. Tanto con el libro de Elena cómo con este se me han saltado las lágrimas de la historia que contaban y como expresaban todo.
Es un libro que tiene un gran mensaje y lo más importante es que hay que valorar la vida y aprovechar cada momento que tengas para hacer lo que más te gusta y más ilusión te haga.
Me ha encantado leer este libro y sin duda la historia de Elena siempre estará en mi mente, al final sus ganas ganaron.
Sin duda, y después de todas las emociones que me ha provocado, le doy un 4/5⭐.
Desde que salió a la venta este libro, lo tenía en la estantería sin haberlo leído hasta ahora, porque sabia que no iba a ser fácil de leer pero el otro día me dio el venazo y dije, vamos a leerlo de una vez. Lo leí en una tarde. Este libro es la segunda parte de “MIS GANAS GANAN. Nadie nos ha prometido un mañana vive el presente”, el libro que escribió Elena Huelva contando su historia con cáncer. La segunda parte la ha escrito Emi, su hermana, como le prometió que haría.
Aquí Emi continúa la historia de su hermana desde donde se quedó en su libro, hasta después de su muerte. Emi nos la cuenta desde su perspectiva y como lo vivió ella y siguió viviendo después de ese 3 de enero de 2023.
Es un libro con una historia muy bonita y una trayectoria dura pero a la vez preciosa de leer, y si ya conocías la historia de Elena aun más, porque los pocos años que vivió los exprimió al máximo con su energía imparable, consiguiendo todo lo que quería lograr y hasta más. Me ha encantado la manera en la que está escrito ya que se ve claramente en cada palabra de cada pagina, el amor y cariño que tiene puesto. Además que no me puede parecer más preciosa la edición, con cada detalle, esas ilustraciones, las menciones de personas que querían tanto a Elena y ese código que te lleva a un vídeo de ella cantando en una navidad.
Con este libro Emi consigue emocionarnos al recordar la gran persona que fue su hermana contando una pequeña parte de lo que fue su corta vida. Lo que lloré no fue poco, terminando el libro recordándola a ella y también con un poquito de rabia de que tuviera que irse tan joven de este mundo.
Elena dejó huella, tuvo, tiene y tendrá siempre a un montón de gente que la querrá, que la admirará y que la tendrá de referente, porque sus ganas ganaron.
Emi, gracias por este libro tan bonito y por continuar con el legado que Elena dejó.
En este libro Emi Huelva nos abre su corazón para contar eso que le prometió a su queridísima hermana, Elena: que siguiera transmitiendo su poderoso mensaje. «Lo que sucede no lo puedes cambiar. La actitud para afrontar lo que venga, si».
«Según dicen, los ángeles andan por la Tierra buscando a quién ayudar. Mi hermana es uno de ellos».
Tiene que ser muy valiente reflejar en un libro todo el dolor que una enfermedad tan difícil como es el cáncer le ha hecho a un ser querido, en este caso tu hermana.
Pero, aunque en este libro hay mucho dolor, también hay mucho amor. De hecho, de eso va esta historia, de todo el amor que Elena dejó a todo aquel que la rodeaba y del mensaje de superación tan bonito e importante que tan incansablemente se esforzó en transmitir.
Cuando vas a leer este libro sabes que te vas a emocionar, es imposible que no lo haga. Siempre me gustan las historias que tratan sobre enfermedades y que tratan de darles visibilidad, que tengan un fuerte mensaje de superación. Sufro muy de cerca lo que es tener a un familiar cercano (mi marido) con una enfermedad; él también es una de esas personas que brillan con luz propia, de la que ni siquiera es consciente. Así que esta clase de libros me parece que hacen una labor muy bonita y necesaria.
Está escrito de una forma muy cercana, íntima, como si te lo estuviera contando una amiga.
Cuenta con una edición preciosa, llena de ilustraciones.
Sí conoces a alguien que este atravesando una enfermedad, o a alguien que se encarga de cuidar a esa persona (porque sí también tenemos que tener en cuenta los sentimientos de quienes cuidamos), quizás este libro le ayude a ver la vida de otra forma: en la que debemos valorar cada segundo que pasamos en ella.
Si te pones a analizarlo técnicamente, no es el mejor libro escrito. Pero el mensaje que contiene es tan importante que las tecnicidades pasan a segundo o tercer plano. Me he emocionado leyendo el libro. He tenido el corazón en un puño mucho rato, sabiendo el desenlace y he vuelto a sufrir a pesar de saberlo. Un mensaje necesario.
Este libro me ha roto porque la historia de Elena siempre me rompió. Siempre. Elena y yo éramos del mismo año y siempre me destrozó saber que una chica de mi edad, con tantas ganas de vivir y de hacer cosas, se fuera así. EL cáncer es muy injusto y, aunque leer el libro de su hermana Emi me ha roto, me ha parecido tan bonito sentir el amor que se tenían... encima he recordado a gente que conozco o he conocido que está pasando por esto, los tenía muy presentes durante la lectura.
Es tan necesario poner conciencia en todo lo que cuentan. Es tan bonito y está tan repleto de amor... Es que te atraviesa el alma y te hace darte cuenta que de verdad la vida es ahora, que el dolor es inevitable pero el sufrimiento es opcional, y que la vida se mide en amor y en los momentos con las personas que quieres, los recuerdos con ellas, eso es lo único importante.
La historia de Elena Huelva contada desde los ojos de su hermana Emi. Nos permite conocer la dureza de un cáncer desde la perspectiva de la persona cuidadora, adentrarnos en el luto y el duelo, siempre desde la mirada optimista que tienen las hermanas Huelva.
Una historia dura a la par que con una enseñanza preciosa y necesaria.
Este libro me hizo recordar porque es importante vivir el presente. Me leí cuando salió el libro escrito por su hermana Elena y me pareció un libro precioso, la historia de superación de Elena es alucinante. Por eso, en cuanto me enteré de que Emi iba a sacar un libro contando como vivió ella todo el proceso, no dudé en leerlo.
Ambos libros me parecen maravillosos y ojalá le deis una oportunidad ya que la historia de Elena Huelva es preciosa. Lo recomiendo mucho.
Elena... Cuantas cosas enseñas a través de tu hermana Emi. Ha sido imposible dejar de leer, e intentar no llorar. Preciosa lectura para leer con amor y cariño, tanto como tienen estás hermanas por la vida. Gracias por enseñarme tanto
Al igual que el libro de Elena, el de Emi es un lema de vida. Emociona desde la primera palabra a la última y el amor que desprende cada una de las palabras es infinito. 100% recomendable.
Es la segunda parte del libro que te enseña a exprimir cada minuto que la vida te regala, no puede ser un libro más necesario para seguir viviendo y ver la vida como lo que realmente es: un Regalo.
Esta escrito desde el corazón, con mucho sentimiento y con una dosis de realidad muy dura pero desde un prisma alegre dentro de todo lo que cabe dadas las circustancias. Muy recomendable.