«Este volumen recoge dos años de tareas dominicales que prueban mi nula disposición a santificar las fiestas... Al releer estos ciento cuatro artículos seguidos, me parece que he opinado demasiado». Estas palabras sirven de introducción a un Javier Marías insólito, cotidiano, atento a lo que ocurre a su alrededor y que atraviesa todos los estados de ánimo lo vemos evocativo e indignado, a menudo divertido y bromista pero también atribulado por la saña española que aún tiñe nuestro tiempo; melancólico, risueño, grave, irónico, compasivo o desengañado, siempre logra contagiarnos y no nos deja indiferentes con su Mano de sombra . Javier Marías es novelista hasta cuando opina, y cree que para decir tan solo lo que ya piensa la época por nosotros, lo consabido, más vale callarse. Así, sus artículos no exponen nunca lo previsible porque, a diferencia de tantos otros escritores, él piensa como si contara, y permiteque asistamos al discurrir de ese pensamiento con tanta intriga y zozobra como se asiste al desenvolvimiento de una historia.
Javier Marías was a Spanish novelist, translator, and columnist. His work has been translated into 42 languages. Born in Madrid, his father was the philosopher Julián Marías, who was briefly imprisoned and then banned from teaching for opposing Franco. Parts of his childhood were spent in the United States, where his father taught at various institutions, including Yale University and Wellesley College. His mother died when Javier was 26 years old. He was educated at the Colegio Estudio in Madrid.
Marías began writing in earnest at an early age. "The Life and Death of Marcelino Iturriaga", one of the short stories in While the Women are Sleeping (2010), was written when he was just 14. He wrote his first novel, "Los dominios del lobo" (The Dominions of the Wolf), at age 17, after running away to Paris.
Marías operated a small publishing house under the name of Reino de Redonda. He also wrote a weekly column in El País. An English version of his column "La Zona Fantasma" is published in the monthly magazine The Believer.
Empecé este libro tomando en cuenta que quería leer algo que me tomara poco tiempo y que sea ligero para leer en el tiempo muerto que tenía de camino a mi trabajo. En ese sentido, el libro cumple con las expectativas que le tenía. Además de eso me dio una recomendación específica de cierto libro que ahora hace poco pude conseguir así que no puedo pedir más.