Путаный, сбивчивый, но очень образный и колоритный рассказ о поисках сокровища, зарытого маврами, изгнанными из Испании в XVI веке, рассказ, в котором есть и любовь, и темная уголовщина, и низкопробные портовые бордели, и романтическая жажда приключений.
Roberto Montero González, más conocido como Montero Glez, es un escritor español. En su obra se enlaza con la tradición del esperpento de Valle Inclán y el realismo sucio de Charles Bukowski.
Una muy buena novela de Montero Glez. donde se nos cuenta la historia del viajero sin nombre desde su cruce con la Riquina (una prostituta que le hará perder la cabeza) hasta su triste final.
La historia se desarrolla en un ambiente prostibulario, oscuro, traicionero y de mal vivir, con personajes de baja estopa, con malas cartas en el juego de la vida y capaces de cualquier cosa por sobrevivir.
Lo mejor de Montero Glez. es su prosa, tiene una pericia para describir las situaciones más sórdidas que unidas al manejo de su peculiar humor negro, lo hacen una combinación irresistible.
La historia nos la cuentan terceras personas que conocen los hechos (o dicen conocerlos) o bien que han estado presentes en algunos de los pasajes. Las continuas referencias a la poca credibilidad de alguno de estos narradores hacen que en todo momento la duda de si lo contado es verídico o ficticio este presente durante el desarrollo de los acontecimientos. Así nos hablan de uno de los narradores: “Era tan buen contador que conseguía que todo lo contado ocurriese”.
Me han parecido brillantes e hilarantes las interpretaciones escatológicas sobre mitología ligada a las costas de Tarifa.
La prosa rica, sugerente y brillante de Montero Glez al servicio de una historia noir y picaresca. Ya lo decía Arturo Pérez Reverte: "Ojalá yo con mis cifras de venta fuera capaz de escribir imágenes que he leido en este libro".
Una historia de clubs de alterne entre Madrid y Tarifa. El Luisardo, un buscamani de Tarifa, cuenta la historia de un hombre que apareció apuñalado ahí. Esa es la coraza de la novela pero se van entretejiendo personajes e hilos argumentales a una velocidad que flipas. (...) Y los líos de faldas acaban trayendo secretos peligrosos, matones enzarpados y demás historias