Se Alquila Casa Blanca quiere transmitiros algunas de sus historias, de lo que sus inquilinos hacen durante las campañas electorales para llegar hasta aquí o cómo han disfrutado de esta vivienda. Son pequeños relatos cargados de información un poco de imaginación y humor. No es un ensayo político. Son historias menores, algunas vividas en primera persona por los años que he pasado en EEUU como corresponsal, otras inspiradas en los post de mi blog Se Alquila Casa Blanca. Todas quieren transmitiros la misma emoción que yo sentí aquel primer día delante de esta fascinante Casa.
Leyendo a Carlos de Vega no puedo evitar pensar todo el rato en que este libro lo habría escrito Enric González si le quitasen el 90% de su experiencia vital. El estilo es muy parecido, de periodista calmo que mira a su alrededor sin alterarse y hace observaciones sobre lo que le rodea. EG, sin embargo, hace afiladísimos comentarios sobre vida y hombres, con gran economía de palabras (véase esta crítica, por ejemplo), y CdV es humano, demasiado humano. Aun así, si a mi me compararan con EG aunque fuera para decir que soy peor, me llenaría de orgullo. Las historias que cuenta son divertidas. El libro es ágil y a la vez el narrador es reposado. De vez en cuando plantea opiniones, con las que suelo estar de acuerdo, aunque de manera poco velada, poco acorde con un periodista. Pero se le perdona. El gusto final del libro es agradable. Ligero, sencillo y muy entretenido, y con ganas de que el autor siga viajando y contándonos.
Un libro muy entretenido e interesante que me ha permitido conocer un poco mejor la sociedad estadounidense, y especialmente Washington y sus inquilinos.