Imprescindible para entender la evolución política mexicana es este libro de Patricia Agosto, donde se reinterpreta, desde una perspectiva actual y rigurosa, el movimiento zapatista, su génesis y repercusiones, destacando su creciente importancia para las comunidades indígenas, la mujer y el resto de los grupos humanos de ese país. Este ensaye también expone las trascendencia del zapatismo para la región y para la contemporaneidad globalizada del mundo pues, como se afirma en sus páginas, es un movimiento que ha permitido la recreación de la historia mediante un conjunto de demandas cuyo centro es la tenencia y explotación de la tierra, así como el aprovechamiento social de sus producciones. El zapatismo, según se esfuerza en demostrar Patricia Agosto, lleva su ímpetu renovador hasta campos lexicales y fórmulas políticas inéditas, porque no se trata de «tomar el poder» sino —como afirma enfáticamente la autora— de «construir un nuevo poder» cuyos conceptos esenciales sean el cooperativismo, la plena democracia, la justicia y el respeto a los derechos humanos.