¿De qué hablan las mujeres cuando hablan de sexo? Gracia, Marta y Chon han sido amigas desde la adolescencia. Las tres han cumplido ya los cuarenta y tienen concepciones muy diversas sobre la vida, pero la suya es una amistad para siempre, capaz de sobreponerse a matrimonios, divorcios e hijos, y que ha resistido hasta ahora el paso del tiempo. Esta noche han quedado citadas en casa de Chon. Aparentemente se trata de una reunión frívola y divertida, en la que compartirán risas, evocarán viejos recuerdos y hablarán de las últimas novedades, de sus familias, sus maridos, sus amantes… y de sexo. Pero cada una de ellas ha acudido con un propósito muy diferente y que el resto a su vez ignora. Y ninguna sabe que este encuentro se convertirá en una reunión tan sorprendente como irrepetible.
Al final me ha gustado, al empezar no me convencía, y tengo que decir que hay varias confusiones de nombres, una de las protagonistas se llama Gracia y hay varias veces que le cambia el nombre a Gloria, luego están dos amigas tomando café y una pasa a llamarse como la que no está... Eso me sacaba mucho de la historia. Quitando eso, a medida que avanza se pone más interesante, se enredan las cosas cada vez más... Y el final no me lo esperaba para nada, hay algo que deja a tu elección sobre qué versión creer... En general una lectura bastante entretenida.
Ha estado entretenido, pero me esperaba otra cosa.
Por lo que se ve en la portada, y se dice en la sinopsis, parece que va a ir de amigas y sexo. En mi opinión, de amigas va bien poco (incluso todo lo contrario), y la parte del sexo la respeta más, pero sobre todo para opinar sobre él cuando tienes más de 30 años, te has casado y cuentas con hijos.
Más acertadamente, este es un libro de reflexiones y experiencias, sobre la vida, sus complicaciones y las diferencias entre hombres y mujeres. Sin embargo, no son pocas las veces que he sentido que se expresaban opiniones ya algo gastadas, como si me las estuviera narrando una mujer de 50 o incluso 60 años resentida de la vida. Y, ante todo, lo que más me chirrió fue la de veces que todo se hubiera solucionado diciendo las cosas directamente, y no ejerciendo un juego de voluntades en el que se buscaba que perdiera el otro.
Podría recomendarlo para pasar un rato de risas, e incluso para echarse a pensar un rato sobre las vicisitudes de la vida.